Colombia

Ana María Serrano: así fue el feminicidio y la captura de su presunto asesino

El principal sospechoso, Alan Gil, fue enviado a prisión preventiva y llevaba meses hostigándola para que regresara con él. La joven era sobrina de un exministro.

Comunicadora Social - Periodista de la UdeA. Amo leer historias y me formé para contarlas.

19 de septiembre de 2023

El presunto asesino de Ana María Serrano preparó todo a detalle para que la escena del crimen pareciera un suicidio y no un feminicidio, como especula la Fiscalía. Entró por la puerta de atrás de la casa familiar en México, colgó a su víctima de una de las cortinas de la habitación y envió una serie de mensajes de despedida para concluir con la coartada de suicidio.

Pero las pruebas demostraron que no fue así y que Ana María no quería hacerse daño a sí misma, como pretendió simular su agresor, sino que murió tras un hecho violento perpetrado por el asesino.

El homicidio de la joven de apenas 18 años ocurrió en el Estado de México, muy cerca a la capital de ese país, y se dio entre las 4:00 p.m. y las 6:00 p.m. del pasado martes 12 de septiembre, pero los medios colombianos y mexicanos apenas comenzaron a saber del caso este fin de semana, cuando las autoridades del Estado de México confirmaron que se trató de un homicidio e iniciaron las investigaciones correspondientes.

Así lo confirmó el tío de Ana y exministro de Hacienda José Manuel Restrepo, un político muy reconocido durante el Gobierno de Iván Duque.

Casi una semana después, la Fiscalía General de la República de México capturó al principal sospechoso de asesinar a Ana: su expareja Alan Gil Romero, un joven mexicano de 20 años de edad que conocía a la familia desde hace 6 años y que compartió un noviazgo de un año y medio con la víctima.

En diálogo con este diario, la madre de Serrano, Ximena Céspedes, también reveló que el ente acusador logró presentar las suficientes pruebas para que Alan fuera enviado a prisión preventiva mientras se sigue investigando el caso que conmocionó a las dos naciones.

El acoso de Alan

Ana María o “Nana”, como le decían sus familiares, fue una de las mejores estudiantes de su preparatoria y logró ingresar a la carrera de medicina persiguiendo su sueño de ser cardióloga.

Tras graduarse del colegio, Ana empezó a sentir que su relación no iba por buen camino y que su pareja tenía algunos comportamientos posesivos: “no la dejaba salir con los amigos, le decía ‘no te puedes poner eso’, ‘por qué saludaste a tal’, ‘por qué te pusiste la mini falda para la Universidad si te la di yo’, entre otros temas como enviarle muchos regalos e insistirle mucho en que volvieran”, contó Ximena.

Pero, más allá de eso, Alan nunca mostró comportamientos agresivos o violencia física, por eso la familia nunca la sintió en peligro. “Al contrario. Alan era un joven muy caballeroso y respetuoso. Lo invitábamos a comer con mi familia. Ellos viajaron juntos a Alemania. Todo parecía bien”, resumió la madre de Ana María.

Hasta ahora, tanto la Fiscalía de México como el cónsul de Colombia en ese país, Andrés Hernández, han estado actuando con celeridad y dándole al homicidio toda la relevancia del caso, por lo que el exministro Restrepo confía en que se hará justicia lo más pronto posible.

“Necesitamos que la justicia opere, y que opere pronto para que no sigan ocurriendo estos casos tan dolorosos en los que terminamos perdiendo a nuestros familiares (...) ese hubiese sido el deseo de Ana María, que así como quiso ser médica para salvar vidas, este pueda ser, ya no en vida, un camino para salvarles la vida a otras Ana Marías, a otras mujeres”, concluyó Restrepo.