Colombia

Lo condenaron por microtráfico en barrio Robledo y era inocente

La Corte encontró inocente a un hombre que fue capturado en 2018 junto a peligroso cabecilla.

Soy comunidador social y periodista. Me interesan, entre muchas cosas, temas de conflicto armado, medio ambiente y derechos humanos.

02 de mayo de 2022

Jorge Luis Giraldo Serna, un habitante de la comuna 7 de Medellín, no resultó ser el integrante de la banda criminal Odín Robledo como lo aseguraron varias autoridades que lo llevaron a una condena en 2020.

En agosto de 2018, él fue capturado en un operativo policial contra el microtráfico en compañía de seis personas más, entre las que se encontraba William Posada, alias Cucho William, uno de los hombres más buscados de la ciudad para esa época.

Los 10 kilos de marihuana y las tres pistolas que les incautaron en una casa del barrio Olaya Herrera hicieron que pocos días después los judicializaran por los delitos de tráfico de estupefacientes y porte ilegal de armas de fuego.

Fue allí cuando empezaron los enredos judiciales para Giraldo Serna, quien alcanzó a ser condenado a ocho años y un mes de cárcel por el Tribunal Superior de Medellín.

Sin embargo, la Corte Suprema de Justicia le acaba de dar un revés definitivo a su historia. Desde la Sala de Casación Penal lo absolvió porque finalmente no se pudo comprobar que él conformara la estructura delincuencial Odín Robledo, dedicada al microtráfico en el occidente de la capital antioqueña.

En una sentencia de 27 páginas, el alto tribunal determinó que las pruebas practicadas en el marco del juicio oral contra Giraldo Serna conducen a la configuración de una duda razonable.

Es decir, que las evidencias que recaudó la Fiscalía y que pasaron por el Tribunal no demuestran claramente que esta persona sea delincuente.

Para llegar a dicha conclusión, la Corte tuvo en cuenta testimonios y pruebas en medio de un hecho particular del caso: que, en efecto, el único de los detenidos que fue a juicio es Giraldo Serna, pues los demás tomaron otra salida.

El operativo

En un allanamiento de la Policía realizado el 17 de agosto de 2018 en el sector conocido como La Carpa cayeron “Cucho William”, Leiver Martínez, Fredy Santiago Bryto, Óscar Fernando Oquendo, Ferney Vargas, Viviana Suárez y Jorge Luis Giraldo Serna.

Según los testimonios de tres policías, una vez los siete se dieron cuenta del operativo –a eso de las 3 de la tarde–, trataron de huir por el patio de la casa, lugar en el que finalmente los capturaron.

A diferencia de Viviana, a quien soltaron porque solo hacía aseo en el lugar, todos fueron imputados por un fiscal contra el crimen organizado, ya que en varias partes de la casa les hallaron 9.3 kilos de marihuana, $2 millones en efectivo, tres pistolas 9 milímetros y 131 cartuchos.

De acuerdo a la presentación que hicieron desde el ente acusador cinco días después, ellos conservaron de manera consciente la marihuana y las armas en bolsas negras y en la nevera de la vivienda de “Cucho William”.

Este último era buscado por las autoridades al ser el hombre de confianza de Freyner Alonso Ramírez, alias Carlos Pesebre, máximo cabecilla de la Odín Robledo.

Además, luego de una masacre de cinco personas en febrero de 2018, la Policía incluyó a “Cucho William” dentro de un cartel de los más buscados, con una recompensa de $20 millones por su paradero.

Finalmente, por una fuente humana, lo cogieron en su casa del Olaya Herrera junto a Giraldo Serna, de quien sostuvo que solo es su amigo de infancia, y que lo visitó para fumar marihuana. Nada más.

La negociación

El 6 de marzo de 2019, con material en mano, la Fiscalía presentó el escrito de acusación ante el Juzgado Quinto Penal del Circuito. Ese día, el despacho aprobó un negocio que generó un cambio en el proceso. Los otros detenidos lograron un preacuerdo por lo hecho con la Fiscalía, por lo que el único que fue a juicio e insistió en su inocencia fue Giraldo Serna.

Así la decretó el juzgado, cosa que llevó a que se apelara la decisión ante el Tribunal Superior. En dicha instancia sí se consideró que este hombre fue coautor a la hora de conservar lo incautado.

“El acusado conocía que en ese sitio había grandes cantidades de estupefaciente y pese a eso prefirió permanecer allí, sin otra justificación”, se lee en la decisión.

La razón de su presencia en la casa por cerca de tres horas, insistió “Cucho William”, era la amistad que tenían y la marihuana que se fumaron.

Eso, para los agentes que atestiguaron, nunca pasó, pues cuando llegaron ni olía a marihuana ni había rastros de colillas. Ello sirvió para que el Tribunal emitiera la sentencia por 98 meses el encontrar prueba indiciaria suficiente.

Sin embargo, por parte de la defensa del condenado, el particular caso fue objeto de impugnación especial ante la Corte Suprema.

En marzo pasado, la Sala Penal, con ponencia de la magistrada Myriam Ávila, concluyó que no hubo un plan riguroso para demostrar que Giraldo Serna ayudó a guardar la marihuana en esa casa (ver recuadro). Y que por eso es que nunca se pudo desvirtuar la presunción de inocencia.

Así las cosas, la corporación levantó la condena de este hombre que mientras esperó la decisión final a su situación, tuvo un paso en 2019 por la cárcel de Itagüí