Colombia

Contaminación de aire y agua cobran factura en vidas

Un informe del Instituto Nacional de Salud, que recoge datos de 2016, hace una radiografía de lo que sucede en el país. Se trata de 17 mil muertes.

Periodista de la Universidad del Quindío. De Calarcá.

24 de enero de 2019

En Colombia, en 2016, fallecieron 17.549 personas por contaminación del aire y del agua. La cifra es tan alta para un solo año, que representa el 6,7 % de todas las 261.619 muertes registradas en los últimos 60 años de conflicto armado, según el Centro Nacional de Memoria Histórica.

Esto, lo que demuestra, es que hay mucho camino por recorrer en salud pública, para reducir los índices de contaminación. Así lo estableció el Instituto Nacional de Salud, en su informe “Carga de enfermedad ambiental en Colombia”, publicado el martes, en el que analizó las cifras de enfermedades y muertes asociadas a estos casos en 2016.

Además de estos factores, el informe también señala que se tuvieron en cuenta “otros elementos como combustibles y elementos pesados, los cuales se ha demostrado a través de estudios científicos consistentes en el tiempo, son causantes de enfermedad y, por lo tanto, su análisis permite hacer estimaciones precisas sobre carga de enfermedad asociadas al ambiente”.

¿Qué representa?

Para Carlos Castañeda, director del Observatorio Nacional de Salud del Instituto Nacional de Salud (INS) y coautor del estudio, el sector salud ha jugado un papel central y ha trabajado por coordinar acciones intersectoriales. “El estudio es otro aporte para seguir articulando la Política Integral de Salud Ambiental (Pisa) desde la investigación y la ciencia para la generación de políticas”.

El informe resalta que del total de muertes ocasionadas por siete enfermedades de alta ocurrencia en el país –isquémica del corazón, accidente cerebro-vascular, pulmonar obstructiva, infecciones respiratorias agudas, cáncer de pulmón, diarreica aguda (EDA) y renal crónica–, están “asociadas a la mala calidad del agua y del aire y a la contaminación por combustibles sólidos y metales”.

¿Para qué servirá?

Para Juan Gabriel Piñeros, doctor en salud pública y director del grupo de investigación Salud y Ambiente de la Facultad Nacional de Salud Pública de la U. de Antioquia, el reporte del INS lo que dice es que “todos somos corresponsables”.

En el país, por estas condicionantes ambientales, representaron el 8 % de las 200.000 muertes que se registran anualmente.

Para el caso de Antioquia, particularmente de Medellín, donde el tema de la calidad del aire se ha convertido en un asunto de mayor interés, por cuenta de las crisis que se vive entre febrero y marzo, Piñeros Jiménez destaca que “no podemos elegir qué aire respirar, pero somos responsables de su calidad”. Precisa que el principal responsable es el Estado.

Hay que tener en cuenta que el Área Metropolitana, desde 1993, adelanta acciones en aras del cuidado del aire. El primer paso se dio ese año, con la creación del Convenio de Cooperación Científica y Tecnológica para el estudio de la calidad del aire. Desde ese momento se han dado otros 12 pasos, hasta 2018, cuando se firmó el Pacto por la Calidad del Aire.

Frente a esto, Piñeros señala que los resultados de este informe “nos invitan a hacer un ejercicio para generar cuidado desde las actividades cotidianas, en virtud de que tenemos un grado de responsabilidad sobre lo que sucede en el ambiente, porque, en últimas, si está mal, nos generará problemas de salud a todos”.