Vuelve la alerta roja hospitalaria, pero esta vez será más flexible
La medida decretada por la Gobernación no contempla restricciones para otros procedimientos médicos como cirugías. Tampoco habrá restricciones de aforo.
El gobernador de Antioquia, Aníbal Gaviria, decretó ayer la alerta roja hospitalaria en el departamento por la creciente presión en todos los servicios de salud. Según señaló Gaviria, se debe principalmente a la ocupación cercana al 92% de las camas UCI en Antioquia y su tendencia a crecer.
“La medida de alerta roja hospitalaria tiene dos fines fundamentales; enviar un mensaje de autorresponsabilidad y dar herramientas a las IPS para avanzar en las siguientes fases de UCI en pacientes covid”, señaló el gobernador Gaviria.
El mandatario explicó que la secretaría de Salud ya coordina con las IPS una fase de ampliación que permitirá, en caso de ser necesario, que el departamento llegue a 1.200 camas UCI. Hasta ayer habían 998 habilitadas.
Esta alerta roja, sin embargo, será menos severa a la anterior, pues permitirá que se realicen procedimientos que requieran eventualmente ocupación de camas UCI, como cirugías electivas.
Esto se debe a que en la última alerta roja la postergación y cancelación de tratamientos, procedimientos y cirugías causó un posterior colapso en todos los servicios de salud de lo cual el sistema todavía acusa rezagos.
Tampoco habrá restricción de aforos. Entre otras cosas, habrá un plan de acción para garantizar la disponibilidad de personal, severamente golpeado durante este pico, toda vez que hasta comienzos de esta semana 2.430 integrantes del personal salud, entre médicos, enfermeras y auxiliares, estaban incapacitados o aislados por sospecha.
Sin embargo, el mandatario reiteró el llamado a la ciudadanía a no bajar la guardia y mantener los protocolos de bioseguridad, en especial porque la variante ómicron es mucho más contagiosa y, aunque tiene menores índices de letalidad, los fallecimientos están aumentando, principalmente en las personas que no han iniciado el esquema de vacunación