Antioquia

Teletrabajo en oficinas satélite para mitigar el impacto ambiental negativo

Ayuda a optimizar los 5,6 millones de viajes diarios que se hacen en el Valle de Aburrá.

Periodista de la Universidad de la Sabana. Experto en temas de movilidad, transporte, infraestructura, desarrollo sostenible y gobierno. No hay historia pequeña.

27 de febrero de 2018

En épocas de contingencia ambiental cabe recordar que hay estrategias como el teletrabajo, la cual ayuda a mitigar la huella de carbono que generan las personas al desplazarse desde sus hogares hasta su oficina.

El teletrabajo no es solo quedarse en casa y cumplir con las funciones laborales desde allí, también es ir a oficinas satélite que contratan las empresas para que sus trabajadores tengan un espacio adecuado y acondicionado con todo lo necesario por fuera de las instalaciones de la compañía, en un radio no mayor a 2 kilómetros de distancia de su casa.

Es decir, si un empleado vive en Sabaneta o Envigado y la empresa en la que trabaja queda en Bello, esta persona, para no ir hasta allá, podría teletrabajar en un espacio físico que comparte con empleados de otras empresas u otras personas que necesitan un lugar para sus funciones.

“El teletrabajo es un gran aporte a la movilidad porque reduce el kilometraje que los empleados tienen que transitar todos los días; esto hace que la gente gane en calidad de vida, ocupe menos espacio en las vías y se reduzcan las emisiones de gases contaminantes”, afirmó Mauricio Zenteno Casas, cofundador de Camel Hub SAS, empresa que alquila espacios de trabajo para personas y empresas.

Esta tendencia se conoce a nivel mundial como coworking —o trabajo compartido—. El rápido desarrollo de las tecnologías de la información y las comunicaciones hicieron que la presencia física del empleado no fuera tan indispensable para cumplir sus objetivos laborales, razón por la cual empresas ubicadas en las grandes ciudades de Estados Unidos permitían el teletrabajo desde oficinas virtuales cercanas a los hogares de sus trabajadores.

En Bogotá, los primeros espacios físicos para compartir con otras personas se empezaron a popularizar a mediados de la década de 2000; en Medellín, la empresa OVC —Oficinas Virtuales de Colombia—ofrece sus servicios desde 2005.

Así como OVC y Camel Hub SAS, también operan en la región Tinkko, Epicentro, Siembra Coworking, entre otras. Una red de oficinas virtuales cerca de las zonas residenciales del Valle de Aburrá, donde no hay empresa.

“Acá, las zonas residenciales cada vez se alejan más al sur, norte o al oriente de los sectores empresariales e industriales del área metropolitana; entonces se crea la necesidad de cómo acercarle la oficina a la gente”, enfatizó Zenteno Casas.

Mejor que en casa

Andrea Ocampo Ramírez, experta en riesgos profesionales, considera que es mejor ejercer el teletrabajo desde un lugar que cuente con las condiciones adecuadas y que tenga el mínimo posible de elementos que hagan desviar la atención y no concentrarse en la actividad laboral.

“Tener las condiciones adecuadas para trabajar bien en casa es muy difícil. Hay demasiados factores que pueden resultar contraproducentes para el desarrollo de tus funciones laborales. Desde la silla y el escritorio que usas, el baño, la cocina, los vecinos y hasta las personas que viven en ese hogar, porque no respetan el espacio ni el horario de la persona que está laborando. En ocasiones, trabajar en casa puede ser hasta más estresante que en la misma oficina de la empresa”, describió Ocampo Ramírez.

Aunque hay quienes han logrado poder trabajar desde sus hogares, agrega la experta, hay otras personas que necesitan espacios adecuados, con todas las herramientas necesarias, para el desarrollo óptimo de esta actividad.

“Nosotros alquilamos estos espacios, ofrecemos conectividad, seguridad informática, mobiliario ergonómico, salas para reuniones, comedor y espacios para esparcimiento; cumpliendo con todas las normas de seguridad en el trabajo y riesgos laborales”, dice el representante de Camel Hub SAS.

Si bien las oficinas virtuales o satélite son muy populares entre los millennials, cada vez más se suman a esta tendencia altos ejecutivos, emprendedores y personas con proyectos independientes.