Antioquia

Santa Elena, en riesgo de escasez de agua por construcciones ilegales

La corregidora adelanta 480 procesos por infracciones urbanísticas que van en contra del plan de ordenamiento. Hay problemas por suministro de agua.

Comunicadora Social - Periodista de la UdeA. Amo leer historias y me formé para contarlas.

02 de julio de 2021

El crecimiento desbordado de la población en el corregimiento de Santa Elena, ubicado al Oriente de Medellín, y la cantidad de construcciones que se realizan de manera ilegal, tienen preocupadas a las autoridades por las consecuencias a largo plazo que se pueden derivar de no seguir las normas dispuestas en el Plan de Ordenamiento Territorial.

Según la corregidora de Santa Elena, Eliana Gómez, “pese a que se esperaba un crecimiento anual del 2 %, el territorio presenta actualmente un crecimiento aproximado del 7 %, lo que incrementa la demanda de servicios en el sector que puede derivar en una escasez de agua y un desbordamiento de la capacidad de los acueductos actuales para prestar el servicio”, explica.

Las construcciones ilegales

Andrea Salazar, subdirectora de Planeación Territorial y Estratégica de Medellín, explica que “hoy no podría desarrollarse ningún tipo de construcción, toda vez que la densidad adoptada para el corregimiento está agotada y los análisis que hasta la fecha ha realizado Corantioquia (autoridad competente) señalan que la capacidad portante del territorio está agotada de acuerdo con la Unidad Agrícola Familiar para Antioquia”.

Eso significa que, con base en un estudio contratado por la autoridad ambiental en 2016, sería inviable construir en cualquier lugar de Santa Elena hasta que se revisen las condiciones del territorio.

Pese a esa afirmación de la Secretaría de Planeación, EL COLOMBIANO pudo observar que múltiples construcciones se están llevando a cabo en el territorio. Algunas, incluso, continúan obras a pesar de haber sido selladas y tener un letrero que advierte que dicha construcción está suspendida o pendiente de demolición.

Y es que, según un informe de la Corregidora con corte a abril de este año, un total de 480 procesos se encontraban activos por infracciones urbanísticas en el corregimiento, siendo El Llano (19), Piedras Blancas (15) y Barro Blanco (13) las tres veredas que más construcciones irregulares presentan.

El actuar de los ciudadanos, además, se ha vuelto sistemático. Tal como lo describe la Secretaría de Control y Gestión Territorial de Medellín, ante la imposibilidad de obtener una licencia urbanística expedida por alguna de las Curadurías Urbanas de Medellín, “las personas realizan obras de construcción con la expectativa de que en el futuro se realice un eventual proceso de legalización o reconocimiento”.

Todo lo anterior, según le dijo la Secretaría a este diario, “desconociendo el POT y la resolución 9328 de 2007, en la que se establecieron las densidades máximas en suelo suburbano, rural, de protección y de parcelaciones en jurisdicción de Corantioquia”.

En ese orden de ideas, la Secretaría de Control Territorial también advierte que los ciudadanos ponen en riesgo su vida, su patrimonio y, en muchos casos, “los recursos naturales y los bienes de interés cultural, ya que se han observado intervenciones sobre predios protegidos, con zonas arqueológicas o con recursos hídricos y zonas de amenaza alta y media por deslizamiento”.

En contraste, un habitante del corregimiento que ha tenido problemas para legalizar su vivienda y acceder al acueducto argumenta que compró un lote en 2015, antes de la alerta de que no se podía construir más, y que ha hecho todo de la manera correcta. “Compramos el lote de nuestros sueños y hemos hecho todo legal, pero ha sido muy difícil la articulación de las entidades y conseguir los permisos”, dijo el ciudadano que prefirió no revelar su nombre.

Desabastecimiento de agua

En palabras del ingeniero ambiental Jorge Gallego, docente de la Universidad de Medellín en el posgrado de ingeniería urbana, Santa Elena presenta un escenario insostenible desde la parte ambiental.

“Esa sobrecarga, además de la demanda por agua, se ve reflejada en la generación de residuos sólidos y la incapacidad de prestar unos servicios adecuados para su disposición y manejo”, afirma.

Y es que, tal como lo describe Luz Marina Cepeda, presidenta y representante legal del acueducto San Pedro, que es uno de los seis que abastece el corregimiento, “la falta de agua ya se empieza a notar en algunos sectores, principalmente los fines de semana y los puentes, por la cantidad de turistas que recibimos”.

Con todo esto, el problema radica en la capacidad instalada de esos seis acueductos. “San Pedro acaba de ser ampliado por la Alcaldía con una inversión de $ 15.000 millones. No obstante, esa capacidad instalada que debería quedar hasta 2027 ya está copada con los usuarios y los interconectados actuales”, alertó Cepeda.

Las autoridades competentes conformaron una mesa de trabajo, donde también participan los acueductos, que buscará soluciones a dichas problemáticas. Sin embargo, “la clave está en que los que ya viven en Santa Elena, y los que llegan, comprendan la importancia de ese territorio en términos ambientales y la necesidad de adaptarse al POT”, concluyó Gallego