Rescataron dos crías de cusumbo que fueron arrebatadas a su madre para llevar a una casa de Buriticá, Antioquia
Personal de Corantioquia acudió al lugar tras una denuncia ciudadana según la cual una persona golpeó con piedras a la hembra para quitarle sus crías. Ambos animales están en un hogar de protección de la entidad.
Un repudiable atentado se presentó contra la fauna silvestre en Buriticá luego de que una persona golpeara a una hembra de coatí, animal también conocido como cusumbo, y le arrebatara a sus dos crías mientras se desplazaban al borde de una carretera de este municipio del Occidente antioqueño.
Los dos pequeños animales, que por ser de fauna silvestre deben estar en sus hábitats naturales, terminaron en una vivienda de la zona hasta donde llegó personal de Corantioquia para hacer efectiva la entrega voluntaria.
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“Se los arrebataron a la mamá, ella iba por una carretera y lo que hizo esta persona fue coger a la mamá a piedra, no sabemos las condiciones en la que habrá quedado la madre”, dijo ante la autoridad ambiental el ciudadano que denunció la tenencia ilegal de las dos crías.
Posteriormente, ambos ejemplares fueron trasladados al hogar de paso de Corantioquia, donde reciben atención especializada para promover su recuperación total y que puedan ser liberados en un entorno apto en el que habiten como corresponde a estas especies.
Desde la corporación autónoma regional señalaron que esta especie, Nasua nasua, tiene similitudes con los mapaches, es de cuerpo alargado, cola larga y hocico para buscar alimento. Estos ejemplares se pueden encontrar en hábitats boscosos del país y se alimentan de frutas, insectos y pequeños animales.
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Asimismo, suelen ser muy curiosos, por lo cual es posible verlos husmeando en lugares donde hay desechos orgánicos y otros. De ellos también se sabe que a las hembras y crías les gusta estar juntas y moverse en grupos grandes, mientras que los machos prefieren estar solos.
Como otras especies de fauna silvestre, esta especie también aportan a la preservación de los ecosistemas, pues cuando comen frutas y dejan sus heces por el bosque, están sembrando nuevas plantas sin saberlo. Tampoco se consideran animales peligrosos, pero pueden intentar defenderse si se sienten amenazados o atacados.
Para la directora general de Corantioquia, Liliana María Taborda, haber recuperado a estas dos crías es muy importante para la supervivencia de las especies en la región. “Agradecemos la acción de este ciudadano que identificó la tenencia ilegal de estas crías y procedió a contactarnos; seguiremos siento enfáticos: tener animales silvestres en cautiverio es un grave delito, no son animales de compañía y no les hacemos ningún favor teniéndolos en casa”, manifestó la funcionaria.
Esta corporación autónoma ha rescatado, en zonas de su jurisdicción, a 92 especies de fauna silvestre en el último mes. Tras los rescates, los individuos quedan bajo procesos de protección, no solo para su salud física, sino también por los graves daños que sufren cuando son apartados de sus hábitats. Muchos de ellos no desarrollan habilidades propias de la especie y luego no son capaces de adaptarse y sobrevivir en los entornos naturales.
“Se les dificulta el reintegro, ya que, al no desarrollar estas habilidades, no pueden suplir sus necesidades básicas, como forrajeo o búsqueda de alimentos y lugares donde refugiarse”, han explicado en varias ocasiones desde Corantioquia.
Por ello, el llamado reiterativo a los ciudadanos es a que no compren, vendan, transporten ni saquen a los animales de silvestres de sus espacios, pues ellos deben permanecer en libertad.