Escuchar y creer en los niños para evitar el abuso
Con el diálogo sincero y el autocuidado se puede prevenir el maltrato y el abuso sexual infantil. La clave es la confianza.
Periodista del Área Metro. Me interesa la memoria histórica, los temas culturales y los relatos que sean un punto de encuentro con la ciudad en la que vivo, las personas que la habitan y las historias que reservan.
En ocasiones, los niños no pueden nombrar lo que les pasó a través de la palabra. Cuando se presenta un abuso sexual infantil y habita en ellos el miedo, es necesario que los adultos aviven la capacidad para leer sus gestos, señales y silencios.
Esta reflexión fue entregada por la sicóloga Mabel Patiño, durante el foro “Escúchalos: Me Rehúso al Abuso”, un espacio liderado por el despacho de la Primera Dama y que tuvo lugar ayer en Plaza Mayor con la participación de diferentes expertos y entidades de atención a la niñez.
“En el 90 por ciento de los casos, el victimario está en el portarretrato de la sala de la casa”, dijo Federico Gutiérrez, alcalde de Medellín, quien puntualizó en la necesidad de difundir el mensaje de prevención aunque se trate de un tema doloroso.“ La pregunta es: ¿Dónde están tantos niños que están siendo abusados y no tienen quién los escuche?”.
Confianza para poder sanar
Los padres que creen en sus hijos son los primeros actores involucrados en la sanación de un menor de edad que ha sido abusado. A veces por temor, ante un caso de abuso sexual infantil, los adultos tienden a negar la situación, especialmente cuando el victimario es parte de la familia.
En ese sentido, la principal invitación a las familias, docentes y cuidadores es a escuchar al niño y a fortalecer los lazos de confianza.
“Les demostramos a los niños que los estamos escuchando cuando enfrentamos nuestros propios sentimientos. Sabemos que no es fácil, porque ellos tendrán que contar el relato del abuso muchas veces, pero les permitimos que expresen sus emociones”, explicó Patiño, de FAN.
Allí donde la palabra falta, agregó, el juego adviene como una forma de expresión y comunicación. Los niños más pequeños proyectan en los títeres y en los cuentos lo que están sintiendo y el juego se convierte en una herramienta para identificar el abuso.
El cuerpo hay que cuidarlo
Prevenir el abuso implica propiciar las conversaciones sinceras sobre el respeto y autocuidado que deben tener los niños con sus cuerpos. Para Catalina Vertel, sicóloga, el hogar es el mejor escenario para dialogar sobre este tema.
Hablar de abuso sexual infantil no es fácil y, por eso, Vertel añadió que es fundamental no hacerles falsas promesas a los niños. A pesar de que será un proceso difícil, hay que reiterar en la compañía y en la importancia de denunciar el caso.
“Cuando les creemos, fortalecemos su autoestima porque se sienten escuchados y valorados en sus experiencias. Les damos seguridad para que ellos puedan relatar qué no les gusta y en qué no están de acuerdo”, dijo Vertel, de la Corporación Cariño.
Margarita Gómez Marín, primera dama de Medellín, insistió en que el abuso sexual infantil no puede ser un tema vergonzoso y que la violencia no debe perpetuarse: “No sé por qué callamos este tema tantos años. Antes de gritar o sacudir un niño, paremos. Hay que enseñarles a querer su cuerpo, cuidarlo y protegerlo, a siempre contarnos lo que ellos están sintiendo”.
Los expertos enfatizaron en la urgencia de garantizar entornos en los que los niños se sientan seguros para nombrar sus emociones, puesto que solo es posible tramitar el dolor cuando se les permite contar sus relatos.
Detener el abuso sexual infantil depende, también, de que los ciudadanos denuncien con prontitud si son testigos de un caso. Porque el silencio y la indiferencia son los peores cómplices de la violencia sexual .