Antioquia

Los contratos de Chamorro, el que pone a hablar a Daniel Quintero

Siete contratos tiene Amauri Chamorro, estratega de propaganda basada en mensajes populistas y de deslegitimación de opositores.

17 de mayo de 2022

En medio del séquito con el que Daniel Quintero salió a la terraza de la Alcaldía el pasado miércoles para repudiar su suspensión, surgió un hombre cuya presencia explica parte de la narrativa que ha construido Quintero, tanto en su administración como en los últimos días convulsos de su salida provisional del cargo.

“Hoy, aquí se juega el destino de Colombia”, escribió Carlos Amauri Venegas Chamorro el miércoles 11 de mayo en su Instagram, el hombre que estuvo a la diestra de Quintero durante su diatriba en La Alpujarra. Un hombre de múltiples contratos con la Alcaldía.

El estratega ha recibido desde hace dos años a través de la empresa Alfaro Comunicaciones SL de España siete contratos registrados con la administración de Quintero para asesorarla en sus comunicaciones y que suman $465 millones. Por eso, desde finales de marzo de 2020, varios equipos de comunicaciones de las dependencias locales empezaron a recibir de él sugerencias o instrucciones, tal como consta en documentos públicos.

Así es como Chamorro participó en el diseño que definió la estrategia de comunicación de la “Medellín Futuro” y sus aspectos más relevantes, incluso en las redes sociales, que es la especialidad del controvertido personaje.

“El contratista estuvo presente en la revisión de piezas en la campaña Estado de Cuidado Total y participó de la revisión y análisis de estudios de percepción ciudadana, al igual que estuvo acompañando al alcalde en ruedas de prensa y diferentes entrevistas”, se lee en un informe de seguimiento de abril de 2020.

¿’Soplando’ qué decir?

En otro de los documentos de seguimiento, que evaluaba lo hecho por Chamorro entre agosto y septiembre de 2020 aparece que “se asesoró al alcalde en cuanto al enfoque comunicacional en lo que concierne a Hidroituango”. Dicha asesoría habría influido en el modo en que el alcalde abordó el tema en varios medios y en los que atacó a los contratistas del proyecto, a los que en varias ocasiones acusó de corrupción e irregularidades.

Seguidamente aparece que “dentro del acompañamiento a nivel comunicacional, el contratista elaboró una matriz de comunicaciones para las movilizaciones sociales en la cual se reconocen los actores a los cuales se les debe comunicar”.

Según se puede leer en los contratos que hizo la alcaldía con Chamorro, el “gurú” de la comunicación política tenía injerencia en aspectos tan variados como las entrevistas que daban los funcionarios de la administración y el mismo Quintero, así como lo que se debía decir sobre asuntos tan lejanos del tejemaneje del poder como un festival de reguetón. Eso sí, sobre todo aspecto que impactara la imagen de Quintero, Chamorro realizaba planes de acción.

Supervisa qué decir

Para enero de 2021, quedó consigando en un informe que el contratista Amauri Chamorro “propuso una campaña comunicacional como respuesta a las críticas y quejas sobre el servicio de recolección de basuras que vivió la ciudad y que le valió bastantes críticas a la administración.

Cabe recordar que durante ese tiempo, funcionarios como el entonces gerente de Emvarias, Alejandro Gallego, indicaron que la situación se daba por incultura ciudadana y que incluso el hecho tenía tintes políticos para afectar la imagen de la administración.

Para el 30 de septiembre de 2021, se consignó que Chamorro presentó propuestas de mensajes para vallas publicitarias relacionadas con temas como Matrícula Cero, el Metro de la 80, el Metrocable Picacho, el Valle del Software, la disminución de homicidios, la capacidad de camas UCI, la entrega de computadores portátiles, la renta básica y el programa Buen Comienzo.

En el mismo documento llama la atención que el contratista “propuso posibles medidas a nivel comunicacional que permitan mitigar la problemática existente sobre información falsa sobre acciones violentas llevadas a cabo en la ciudad dentro de las jornadas del Paro Nacional y las denuncias públicas sobre excesos de la fuerza pública”.

Esto explicaría que en esa época Quintero escribiera en su cuenta de Twitter que “en medio de las protestas contra la reforma tributaria, el ex presidente Alvaro Uribe incita de forma peligrosa al uso de las armas por parte de ejército y policía. Como Alcalde de Medellín y en aras de proteger a la población civil pido a Twitter suspender su cuenta”.

¿Otro contratista polémico?

Al revisar la contratación de Telemedellín, también se hallaron cuatro contratos que suman $313 millones para “acompañar la elaboración e implementación de dinámicas, estrategias y tácticas comunicacionales para la Alcaldía de Medellín”. Todos estos fueron otorgados a la empresa Becassino S.A.S., cuyo representante legal es el estratega político Angel Becassino.

En el seguimiento de supervisión del contrato 0365-21, fechado el 11 de abril de 2021, apareció que “en cuanto al desarrollo de campañas de desinformación en redes, el contratista (Becassino) recomendó una línea de mensajes centrada en “nos quieren desinformar, nos quieren dividir”, la misma que ha replicado Quintero en todas sus intervenciones.

En el seguimiento al contrato 0986-20 fechado el 4 de diciembre de 2020 aparece que Becassino “hizo aportes sobre líneas discursivas para diversos temas como el premio que ganó la Alcaldía por su gestión ante la crisis (de la pandemia), la instalación ante la Procuraduría de la mesa que inicia proceso de conciliación con Hidroituango, la reactivación económica y el Med Day (estrategia de comunicación entre el alcalde y funcionarios)”.

Para enero de 2021, Quintero publicó un video en el que hacía énfasis en que se comprometía a conseguir $9,9 billones del proyecto Hidroituango por medio de una demanda con la que buscaba “defender los recursos públicos”.

En otra evaluación del 15 de enero de 2021 indicó que “el contratista hizo recomendaciones sobre el mensaje a dar en la rendición de cuentas del alcalde y como debe ser la dinámica de la transmisión”.

En esa rendición de cuentas Quintero dijo: “Estamos construyendo la Medellín Futuro, estamos recuperando el rumbo, esto incomoda porque había gente muy cómoda. Pero eso es lo que hay que hacer, los necesitamos a todos, estos son tiempos difíciles”. De nuevo puso en práctica el discurso divisionista.

Siguen vinculados

Hoy Becassino, al igual que Chamorro, tienen cada uno un contrato vigente por $100 millones hasta finales de mayo de 2022.

Sin embargo, esta vez hay un cambios sustancial, pues Chamorro ya no figura como representante legal de la empresa española, sino que su vinculación se hizo a través de la empresa quindiana Alfaro Comunicaciones SAS, cuyo representante legal es el abogado José Alejandro Arias Cruz, quien como Becassino estuvo vinculado a la Defensoría del Pueblo, y cuyas oficinas están en Armenia.

El asesor de la izquierda

Amauri Chamorro, como mejor se le conoce, es un cuestionado asesor comunicacional que ha estado ligado a campañas políticas de los principales nombres de la izquierda en Latinoamérica.

Martín Pallares, un periodista ecuatoriano que le ganó un emblemático juicio sobre libertad de expresión al expresidente Rafael Correa quien lo acusó de deshonrar su nombre, señala a Chamorro como un hábil gestor de las narrativas populistas en la región, centradas en el culto a la personalidad de los gobernantes de izquierda, la desligitimación de ciudadanos y opositores por redes sociales y el lenguaje de confrontación contra sectores empresariales, la misma que retrata a Quintero desde que llegó al gobierno.

Chamorro, la mente detrás de los “troll center” con los que Rafael Correa atacó y censuró ciudadanos, prensa y opositores durante su gobierno, también participó en las campañas políticas de Lenín Moreno y Andrés Arauz en el vecino país; así como en la de Marco Enriquez Ominami en Chile. Además se la ha visto cerca de Dilma Roussef en Brasil, de Pedro Castillo en Perú e incluso en el partido de izquierda Podemos, de España.