Antioquia

Auditoría destapa graves fallas en contrato millonario de alimentación en el Hospital General de Medellín

El documento reveló problemas que van desde el tipo de alimentos entregados, hasta pacientes cuya vida estuvo en riesgo por errores en sus dietas.

Comunicador social y periodista de la Universidad Pontificia Bolivariana, especializado en la investigación de temáticas locales. También cubro temas relacionados con salud, historia y ciencia.

10 de agosto de 2022

La Corporación Ser Colombia, encargada del servicio de alimentación en el Hospital General de Medellín, está en el ojo del huracán tras la filtración de un informe de auditoría interna que documentó graves falencias en la ejecución de ese contrato, firmado por $12.466 millones en diciembre de 2020.

En un documento de 37 páginas, elaborado con base en testimonios de enfermeros, médicos, especialistas y pacientes, salieron a flote decenas de reparos, que van desde incumplimientos en los horarios de entrega, hasta episodios en la que la vida de los pacientes ha estado en riesgo por graves negligencias.

Aunque tal como lo ha venido contando EL COLOMBIANO desde el año pasado las polémicas que rodean ese contrato son muchas, los hallazgos contenidos en el informe son tan delicados que ocasionaron que la junta directiva de esa entidad se reuniera de forma extraordinaria este miércoles 10 de agosto y le saliera al paso al ruido asegurando estar vigilando la implementación de un plan de mejoramiento para subsanar esos problemas “lo más pronto posible”.

Uno de los indicadores más elocuentes incluidos en el documento evidenció que en lo corrido de este año el número de quejas por la alimentación se ha incrementado en más de un 300% al interior del hospital.

“(...) la auditoría observa que a fecha de 31 de mayo se han recepcionado 113 reclamaciones de cara al servicio de alimentación (...). Comparando cinco meses del año 2021 con el año 2022 se observa un incremento significativo en las quejas de más de un 300%, dado que en solo 5 cinco meses del 2022 asciende a la suma de 66 quejas (sic)”, se lee en el documento.

Dentro de las quejas más comunes, aparece el incumplimiento en los horarios establecidos para la entrega de los desayunos, media mañana, almuerzo, algo, cena y merienda.

Así mismo, se resaltan problemas en la dieta ordenada por los médicos a los pacientes, fallas en la recolección de la loza de las habitaciones, “insuficiencias de jarras para el suministro de agua para los pacientes con enfermedades oncológicas”, “faltante de porciones de mantequilla en la dieta y otros alimentos”, entre otros.

Sobre los errores en los alimentos entregados a los pacientes, la auditoría enumeró 21 casos graves, de los que se desprendieron al menos tres en los que la vida de pacientes estuvo en grave riesgo.

“Se observa que hay 3 eventos adversos que ocasionaron daño, los cuales requirieron manejo médico, se presentan dos eventos adversos moderados relacionados con hipoglicemias en pacientes diabéticos, una de ellas es una gestante y la otra relacionada con alergia alimentaria”, alerta el informe.

En otro apartado, en el que se relatan los testimonios del personal médico, se lee la declaración de una médica pediátrica y una enfermera jefe que señalan haber encontrado una astilla de plástico en una compota, estar preocupadas por el bajo contenido de proteína de los desayunos y, sobre todo, no entender por qué la empresa no contesta sus reclamos.

“La enfermera jefe del servicio conjuntamente con la médica pediatra informan incumplimiento de horarios, comidas frías, poca variedad, inadecuada presentación. En ocasiones no traen el desayuno en carro termo, se presentó compota con astilla de plástico, desayuno bajo en proteína, con mucho carbohidrato, en ocasiones no cumplen situaciones de deseo de los niños, no cumplen con lo ordenado”, dice el documento.

“El 6 de mayo dejaron 9 niños sin comida, no contestan y no contestan el teléfono, cambian mucho el personal de operarias, dan dieta normal a un niño con dieta especial, muchas dificultades con pacientes diabéticos y a los niños con diálisis no les traen desayuno de manera oportuna”, se lee.

Tal como lo ha venido registrando EL COLOMBIANO desde junio del año pasado, las suspicacias por ese contrato de alimentación arrancaron desde octubre de 2020, cuando el Hospital General lanzó un proceso de contratación bajo la modalidad de convocatoria privada y bajó varios requisitos que se aplicaban previamente.

Por ejemplo, mientras antes se exigía que la experiencia contractual de los postulados debía sumar el 60% del valor de la convocatoria, ese porcentaje se disminuyó a un 40% en 2020.

“La decisión obedece a los lineamientos que da nuestro manual y nuestro estatuto de contratación. Desde administraciones anteriores se hacían convocatorias privadas”, argumentó entonces el gerente del hospital, Mario Fernando Córdoba, refiriéndose al contrato entregado a la Corporación Ser Colombia.

A raíz de la auditoría filtrada, que aunque fue culminada el pasado 29 de junio de este año se terminó haciendo pública este martes, Leidy Jiménez Echavarría, presidenta de la junta directiva del Hospital General, sostuvo que ese órgano se reunió este 10 de agosto para discutir el problema y ver cómo subsanarlo.

“En la junta se citó al contratista y a la interventoría. Se escucharon a ambas partes y se establecieron algunos compromisos. Adicionalmente se revisó el plan de mejoramiento a corto plazo que ya se tiene establecido con la interventoría. En este sentido esperamos ver cambios significativos a muy corto plazo”, expresó Jiménez.

Por su parte, en el Concejo de Medellín, también se produjeron reacciones, sobre todo desde el bloque opositor, desde donde se cuestionó el manejo que se le ha venido dando al hospital desde 2020 y la falta de resultados concretos por parte de los organismos de control distritales.

“Los órganos de control no han tomado medidas efectivas. Hemos pedido una vigilancia administrativa a la Personería de Medellín, que no ha hecho ningún resultado concreto. Esperamos que con este informe de auditoría se tomen acciones concretas”, planteó el concejal Alfredo Ramos Maya, quien desde 2021 ha venido lanzando alertas sobre los contratos del hospital.