Ciclorruta de Palacé, el “escape” del trancón
Ciclistas dicen sentirse expuestos a peligros por el mal uso de la vía. Las autoridades afirman que ejercen control.
Politólogo, periodista, mitad músico. De los que todavía creen en un mundo mejor. El periodismo como forma de vida.
Más carros y motocicletas que bicicletas. Así se ve hoy el tramo de ciclorruta ubicado sobre la carrera 50 o Palacé, desde la avenida Regional hasta la calle 44 (San Juan).
Transitar por el lugar en bicicleta se convirtió en una carrera de obstáculos que afrontan diariamente los ciclistas mientras cruzan el centro de la ciudad. Carros mal parqueados, invasión del carril y la más grave, según algunos de ellos, las motos que ven un “escape” de los tacos por el carril para bicicletas.
A veces es muy peligroso, señala Juan David Gallego, estudiante y usuario del sistema de bicicletas públicas Encicla, “porque uno va rodando y se encuentra un carro saliendo, que muchas veces (el conductor) ni siquiera mira si hay alguien que viene detrás”.
Y es que, sobre el lado derecho de la vía en dirección sur-norte, se encuentran los parqueaderos de varios locales comerciales y concesionarios, por lo que hay que atravesar la ciclorruta para parquear y de igual manera se debe invadir cuando los carros van a salir del lugar.
Gallego pasa entre tres y cuatro veces a la semana por el tramo rumbo hacia la Universidad de Antioquia. “La parte pesada se presenta cerca del medio día, desde las 10:00 a.m. en adelante, cuando más tráfico hay. Uno va en la bicicleta y las motos pasan por los lados, los carros al dar las curvas obstruyen la vía y uno está parando constantemente”, explica.
Llamado al respeto
La Secretaría de Movilidad, solo en el tramo que comprende la ciclorruta en Palacé, ha impuesto 1.393 comparendos en lo que va corrido del 2017.
De esto, 513 son por mal estacionamiento y 107 por tránsito en sitios restringidos, entre los que se encuentra utilizar la ciclorruta como vía.
El secretario de ese despacho, Humberto Iglesias, señala que se hace presencia en el lugar constantemente para garantizar el respeto de la ciclorruta en ese trayecto.
“Aquí hay un llamado a la cultura ciudadana y al cuidado con el ciclista, que es una pieza fundamental para el medio ambiente de la ciudad”, asegura.
Iglesias agrega que ya se han adelantado conversaciones con los locales del sector para trabajar en el cuidado a la hora de parquear los carros ya que es “inevitable” que se obstruya la ciclorruta a la hora de estacionar.
Deuda de ciudad
Carlos Cadena, coordinador académico del centro de estudios urbanos y ambientales de Eafit, recuerda que cuando inició la ciclorruta se pidió recuperar los andenes para el público y que no quedaran en manos de privados.
Ahora, dice, hay una deuda de ciudad, porque el piloto tenía que ser distinto y “el parqueadero debía desaparecer”.
En cuanto a las motos, Cadena resalta que el Estado debe hacer presencia constante, pues es la única forma de controlar el fenómeno.