Cancelación de cursos afecta a 12.000 estudiantes de la U. de A.
Periodista de la Universidad de la Sabana. Experto en temas de movilidad, transporte, infraestructura, desarrollo sostenible y gobierno. No hay historia pequeña.
Ante la imposibilidad de culminarlos en un tiempo razonable, ocho unidades académicas, entre facultades y escuelas, de la Universidad de Antioquia (U. de A.), cancelaron cursos de este semestre por el paro que adelanta la asamblea de estudiantes.
“Decidieron no cancelar el semestre, pero sí cursos y asignaturas que, con el calendario vigente, no alcanzan a terminar con las actividades académicas programadas”, confirmó Camilo Andrés Morales, asistente de la Vicerectoría de Docencia de la U. de A.
Aunque el semestre académico no fue cancelado, las facultades de Educación, Ciencias Exactas y Naturales, Ingeniería, Odontología, Idiomas; las escuelas de Microbiología y Bibliotecología y el Instituto de Educación Física y Deportes, cancelaron cursos, afectando el programa académico de más de 12.000 estudiantes del Alma Máter.
“Los cursos que todavía hoy están vigentes, finalizan su calendario el 18 de diciembre de este año; sin embargo, la facultad de ingeniería, terminaría sus cursos en la última semana de enero de 2016. El inicio de semestre, para el 90 por ciento de las unidades académicas de la U. de A., comenzará en febrero próximo”, informó Morales.
¿Pierden el dinero?
El jefe de Admisiones y Registro de la U. de A., Diego Sierra Restrepo, explicó que muy pronto expedirán el documento oficial de la universidad que definirá cómo va a ser el manejo del cobro y la facturación del próximo semestre.
“Lo más seguro es que manejemos un procedimiento similar al que se manejó en el 2013: si un estudiante tiene 20 créditos matriculados y pagó 200.000 pesos, si se le cancelaron 10 cursos, quiere decir que 100.000 pesos se le abonarían al siguiente semestre, disminuyéndole el cobro”, aseguró Sierra Restrepo.
Continúa el paro
Aunque el Consejo Académico de la U. de A. suspendió el Acuerdo Académico 480 de 2015, que modificó el examen de admisión, continúa el cese de actividades. La asamblea de estudiantes busca la derogatoria del mencionado acuerdo y no una suspensión.