Tierras que estaban cubiertas por hielo, algunas áridas, otras arenosas son hoy más verdes en un fenómeno relacionado con el dióxido de carbono (CO2).
El hallazgo fue refrendado en dos artículos distintos, en Nature Climate Change y en Remote Sensing Environment.
El verdor se nota por ejemplo en Canadá y Alaska, la región ártica donde más se han elevado las temperaturas, según el segundo estudio con base en 87.000 imágenes del satélite Landsat tomadas durante 29 años. Es notorio al norte de Quebec, Alaska occidental y otras latitudes altas. Los bosques al norte de Canadá se han reverdecido 29,4 %.
Para Jeffrey Masek, uno de los investigadores, se debe al cambio climático. El tema, sin embargo, va mucho más allá.
La investigación en Nature Climate Change se basó en 35 años de datos satelitales del Espectrómetro de Imágenes de Resolución Moderada de la agencia espacial que ayudan a determinar la cobertura de hojas sobre las regiones con vegetación.
El área mayor de verde representa un incremento de hojas en plantas y árboles equivalentes a un área dos veces el territorio continental de Estados Unidos. Es decir, entre 25 % y 50 % de las zonas con vegetación verde son más verdes. Solo hubo decrecimiento de verdor en 4 % del área.
Explicación
La razón de todo parece estar en el dióxido de carbono y otros gases de invernadero atrapados en la tierra.
Las hojas verdes usan la energía de la luz solar mediante la fotosíntesis que combina químicamente dióxido de carbono tomado del aire, explica un informe de la Nasa, con el agua y los nutrientes tomados del suelo para producir azúcares, que son la principal fuente de alimento, fibra y energía para la vida. A mayor concentración de CO2 se incrementa la fotosíntesis, alentando el crecimiento de las plantas.
Lo contradictorio es que mientras el dióxido de carbono en el aire beneficia las plantas, alienta el calentamiento global y el cambio climático derivado.
Cada año cerca de la mitad de los 10.000 millones de toneladas de carbono emitidas a la atmósfera por las actividades humanas son almacenadas por partes iguales en los océanos y las plantas.
El estudio no analizó la conexión entre almacenamiento y reverdecimiento; otros estudios sí han mostrado una mayor captura por el suelo desde 1980, consistente con el nuevo hallazgo, en palabras de Shilong Piao, coautor, de la Universidad de Beijing en China.
Cerca del 85 % de la superficie libre de hielo está cubierta por vegetación. El área cubierta por hojas verdes equivale al 32 % de toda la superficie, contando océanos, tierra y zonas de hielo.
Una situación que podría tener consecuencias. Para otro de los autores, Zaichun Zhu, de la misma universidad, “la extensión (de áreas) más verde en los últimos 35 años tiene la capacidad de cambiar el ciclo del agua y el carbono en el sistema climático”.
Pero por ahora todo es especulación, salvo que la Tierra es hoy más verde.