Según la ciencia, su mascota es buena para la salud mental. Estudios recientes hechos con conejos, peces, perros, caballos y grillos revelan que las personas que tienen animales de compañía tienden a tener menor presión arterial y riesgo de enfermedad cardíaca. “Esos dones de salud pueden provenir del ejercicio extra que requieren de juego y caminar, y el alivio de la tensión de tener un mejor amigo constante a la mano”, contó Alan Beck, director del Centro para el vínculo Hombre-Animal de la Universidad de Purdue a la revista Time.
Se necesitarán más investigaciones antes de que los científicos sepan exactamente por qué funciona y qué cantidad de interacción con los animales es necesaria para obtener mejores resultados. Sin embargo, los estudios publicados muestran que las cuatro patas tienen un lugar en la medicina y en el bienestar mental.
En Colombia aún no hay investigaciones de peso sobre este tema. Tampoco hay garantías suficientes para responder a las necesidades de gran parte de la población colombiana en materia de salud mental.
Margaret Chan, directora general de la Organización Mundial de la Salud, asegura que “el bienestar mental es un componente fundamental de la definición de salud según la OMS. La buena salud mental hace posible que las personas materialicen su potencial, superen el estrés normal de vida, trabajen de forma productiva y hagan aportaciones a su comunidad”.
Dificultades en Colombia
La salud mental tiene un largo camino por recorrer. Le quedan aspectos por resolver como el descuido de los servicios y la atención o las violaciones de los derechos humanos y la discriminación de las personas con trastornos mentales y discapacidades psicosociales.
“La cantidad de psiquiatras que tenemos no es suficiente para atender la demanda que se requiere para hacer la atención integral de los pacientes; ni está la disponibilidad de los profesionales, ni tampoco, algunas veces, existen en las instituciones, en caso tal de que se requieran, tratamientos hospitalarios. Hay un déficit de camas en caso de necesitar hospitalizaciones”, afirma Yahira Rossini Guzmán Sabogal, jefe del área de Salud Mental de la Universidad de La Sabana.
En las instituciones públicas e incluso en algunas probadas, la disponibilidad de la consulta con el especialista es muy distante, y esta situación empeora en regiones alejadas en las que los servicios de psiquiatría son muy escasos.
“La otra dificultad se da en infraestructura para brindar una atención de calidad a estos pacientes”, concluye Guzmán.
Les pasa a ricos y famosos
“Cualquier persona puede ser susceptible de padecer un síntoma psiquiátrico como depresión, ansiedad o problemas de sueño”, asegura Guzmán, aclarando que un trastorno mental no es sinónimo de esquizofrenia, como algunos aún creen.
Recientemente, figuras públicas han salido a hablar de sus trastornos bipolares o de depresión, por ejemplo.
“Esto no es algo por allá lejano, hay que saber que existe, todos tenemos que pensar bien cómo nos acercamos a esto y por eso es importante que personas con trastornos de este estilo lo digan sin miedo, así sean figuras públicas”, replica la psiquiatra.
El príncipe Harry, hijo menor de la princesa Diana de Gales, rompió con la tradición real de mantener silencio acerca de los problemas de salud mental el año pasado, al confesar algunos de sus graves problemas emocionales que tuvo después de la muerte de su madre.
El príncipe le dijo al periódico inglés The Telegraph que se sentía enojado, como si estuviera “a punto de golpear a alguien”, pero él no entendía lo que estaban causando las alteraciones.
Un día después de esta confesión, su hermano, el príncipe William de Inglaterra, y la artista estadounidense Lady Gaga lanzaron un llamado de atención para que la gente no oculte sus problemas y busque ayuda.
La cantante estadounidense ya había revelado en una carta en 2016 que sufría de estrés postraumático.
En una grabación difundida en Facebook se pudo ver a ambos charlar en una videoconferencia. “Es hora de que todo el mundo sea más franco y afronte con normalidad el tema de la salud mental, es lo mismo que la salud física”, le dijo el príncipe William a Lady Gaga desde el palacio de Kensington, en Londres.
Ella respondió desde su casa en Hollywood: “Hay mucha vergüenza asociada a las enfermedades mentales”.
Depresión, manía, tristeza
Los determinantes de la salud y los trastornos mentales incluyen no solo características individuales tales como la capacidad para gestionar nuestros pensamientos, emociones, comportamientos e interacciones con los demás, sino también factores sociales, culturales, económicos, políticos y ambientales.
La exposición a las adversidades a edades tempranas es un factor de riesgo prevenible, según establece la Organización Mundial de la Salud en su plan de acción sobre salud mental 2013-2020. Este advierte sobre la importancia de tener planes locales para contrarrestar estos padecimientos.
De acuerdo a las últimas cifras de la OMS, más de 300 millones de personas viven con depresión, un incremento de más del 18 % entre 2005 y 2015.
“La mayoría de la sintomatología que se presenta en la población es de tipo depresivo o ansioso, lo que no necesariamente significa un trastorno mental que requiera tratamiento, sino que a veces hay síntomas que causan algo de disfuncionalidad transitoria que probablemente solo requiera de un tratamiento sencillo con psicoterapia o incluso con atención en el momento de la crisis”, precisa Guzmán.
La mente y las drogas
Con frecuencia, la depresión, la ansiedad y otros trastornos mentales se presentan asociados a la dependencia del alcohol o de otras sustancias. “Esta, que por sí misma es un problema de salud mental, es un importante factor de riesgo de otros trastornos. A su vez, los desajustes mentales favorecen la evolución hacia el alcoholismo y la drogadicción”.
Además, los pacientes con problemas de salud mental y de abuso de sustancias comparten el estigma y la discriminación asociados con sus padecimientos, y su acceso a los servicios de salud es igualmente limitado”, dice Francisco Arias, psicólogo de la Universidad San Buenaventura y experto en adicciones, evaluación y diagnóstico.
Acciones en Medellín
Según Metrosalud, la Administración Municipal, a través de la Secretaría de Salud, invierte cerca de 8 mil millones de pesos al año en programas y proyectos de salud pública que tienen por objetivo la promoción de la salud mental.
Entre los principales proyectos de la Alcaldía de Medellín en aspectos de promoción de la salud mental se encuentra la Política Pública al respeto y algunas iniciativas como la prevención del consumo de sustancias psicoactivas, la orientación a la ciudadanía en la Línea Amiga Saludable (444 44 48) y el acompañamiento a jóvenes y adolescentes por medio de los Servicios de Salud Amigables.
Lo importante es buscar ayuda, no sentir vergüenza ni estigmatizar. Se trata de cuidar tanto la psiquis como el cuerpo. La salud mental no se debe silenciar.
Unidad de salud mental de Medellín
La Alcaldía asignó un presupuesto de 720 millones de pesos anuales para el funcionamiento de la Unidad de Salud Mental, ubicada en el corregimiento de San Cristóbal. La Unidad cuenta con 18 camas para hospitalización, un psiquiatra, cuatro médicos generales con certificación de formación en el control del paciente en salud mental, enfermeras profesionales y auxiliares. Espera atender aproximadamente a 1.000 pacientes cada año.
Este establecimiento inició operación en enero del presente año y tiene por objetivo mejorar la oferta de camas de hospitalización para los pacientes con enfermedades mentales.
Cinco datos sobre el trastorno bipolar
· La depresión y el trastorno bipolar no son lo mismo.
· Solo algunas alteraciones del ánimo son síntomas del trastorno bipolar. El psiquíatra debe diagnosticarlo.
· La medicación no es el único tratamiento.
· Los estados de manía no son “mejores” que los de depresión. Ambos pueden llevar a decisiones basadas en juicios erróneos.
· Las personas que sufren de este trastorno no representan un peligro para los demás. Por el contrario, se ha evidenciado que es más probable que sean víctimas de agresiones.
Glosario
Ansiedad: Es un trastorno mental en el que una persona a menudo está preocupada respecto a muchas cosas y le parece difícil controlarlas.
Trastorno bipolar: Las personas que lo sufren experimentan cambios de ánimo poco comunes. Pueden pasar de ser muy activos y felices a sentirse muy tristes y desesperanzados.
Esquizofrenia: Los individuos que la padecen escuchan voces que no están allí. Ellos pueden pensar que otros quieren hacerles daño y tener reacciones agresivas.
Trastornos de personalidad: Grupo de enfermedades mentales. Involucra un patrón a largo plazo de pensamientos y comportamiento que no son saludables y resultan inflexibles.