La fiebre de la ginebra no es un fenómeno actual. Después de haber tenido por muchos años un uso medicinal —como casi todos los destilados— vino a popularizarse como bebida cuando empezó a usarse con tónica en época de la peste negra, siendo más que en una medicina, un remedio para olvidarse de los estragos de la enfermedad. Sin embargo, no fue sino hasta la primera mitad del siglo XVIII cuando comenzó la llamada “locura de la ginebra”, un periodo en el que los ingleses de todas las clases sociales se entregaron a este bebida en medio de una gran polémica sobre su uso que duró cerca de 100 años, según explica Jhonnatan Mejías, especialista en destilados de Hendrick´s Gin, de William Grant & Sons.
La ginebra es un alcohol etílico claro que no pasa por proceso de envejecimiento sino que se aromatiza con bayas de enebro, entre otras raíces, hierbas saborizantes y cítricos entre los que se destaca el anís, el cardamomo, las semillas de coriandro y comino, almendra, el hinojo y la cáscara de naranja.
“Las variedades, en las presentaciones que hoy más conocemos, empezaron a darse con el desarrollo de la coctelería en Estados Unidos”, afirma el experto al explicar que durante este periodo aparecieron clásicos cocteles a base de ginebra como el Gin Martini, Tom Collins e el White Lady.
Hoy, después de diferentes altos y bajos en su demanda, el consumo de ginebra vive un nuevo boom global que la ha llevado a convertirse en una de las bebidas espirituosas más demandadas en la actualidad.
Con una amplia oferta de sabores y variedades, la ginebra se posiciona como un licor perfecto para compartir, celebrar y redescubrir.
La cata de ginebra
Una buena ginebra se caracteriza por sus aromas cítricos y frutales. La sensación de sequedad es más fuerte en las ginebras con mayor proporción de raíces, mientras la acidez está dada por las cantidades de cítricos usados. Por último, apreciamos los sabores botánicos con final en boca que, además, deben dejar una textura que es más fuerte entre más lento haya sido el proceso de destilación del alcohol.
Hendrick´s Gin comparte con la revista Paladares las recetas y mejor forma de maridaje de tres de sus cocteles con ginebra más icónicos para preparar en casa.
Gin Martini: con más de 100 años de historia es el coctel de ginebra más emblemático. Se compone por ocho partes de gin y una de vermut seco, más aceitunas en la versión clásica, o cebollitas perlas o pepino fresco en otras variedades. Por su personalidad más amarga es ideal para acompañar con carnes blancas y frescas como el sushi.
Gin & Tonic: combina notas cítricas, frutales y ligeramente amargas, dejando una sensación burbujeante. Integra dos partes de gin, tres partes de tónica y, si se desea, pepino. Al ser refrescante al paladar es perfecto para acompañar pequeños bocados y quesos sin madurar.
Unusual Negroni: el clásico coctel inspirado en el conde Negroni, combina notas dulces, sescas y amargas. Integra gin, vermut dulce, Campari y cáscara de naranja. Crea un balance perfecto para armonizar con platos del Mediterráneo como filetes de anchoas u olivos.
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*Prohíbase el expendio de bebidas embriagantes a menores de edad y a mujeres embarazadas. El exceso de alcohol es perjudicial para la salud.