Esos memes con contenidos sexuales o que degradan a las mujeres o a los hombres pueden llegar a ser tan molestos que quienes los vean se sientan vulnerados. Más cuando aparecen de pronto en Facebook publicados por algún contacto. Y más aún si se es menor de edad. Esto puede nombrarse acoso.
Un estudio publicado en la edición de enero de la revista americana Cyberpsychology, para el que se encuestaron a más de mil jóvenes entre 11 y 18 años, sobre la percepción de comportamientos abusivos de sus contactos en redes sociales, encontró que cerca del 30 por ciento de la muestra manifestó haber sido víctima de acoso sexual virtual y sólo 1 de cada 5 se atrevió a denunciarlo en la red como abusivo.
¿Porque lo callaron? Según respuestas de los participantes, la percepción sobre la denuncia en este tipo de casos podría, por el contrario, empeorar la situación o en el mejor de los casos no tener ningún efecto.
Una perspectiva que no es ajena a la realidad, debido a que sólo 18 de los 60 casos que reportaron el abuso en las redes sociales fueron contestados, lo que representa un 30 por ciento de atención a las denuncias de acoso: “No sabemos si el abuso fue en realidad menos grave, o que tal vez estas personas (los abusados) son menos vulnerables, porque este tipo de acoso depende mucho de la percepción individual”, explicó al Washington Post la investigadora belga Kathleen Van Royen, coautora del estudio, para describir la baja intención de acusación en los encuestados.
Según los resultados obtenidos en la investigación, la mayoría de los casos, cerca del 78 por ciento, tuvieron lugar en la plataforma Facebook, mientras que otras redes populares como Instagram y Ask.fm se posicionaron en segundo lugar; seguidas por Twitter y Snapchat que reportaron las cifras más bajas.
Sin contacto, pero hay daño
Sobre este tema, Urko Fernández, director de proyectos del programa Pantallas Amigas, una iniciativa del País Vasco en España que busca promover el uso seguro y saludable de las nuevas tecnologías, afirma que los niños y adolescentes, pese a ser nativos digitales, son la población más vulnerable a la hora de interactuar en redes.
“Se tiene la errónea idea de que si no hay contacto físico entre el adulto acosador y el menor, no hay una conducta delictiva que dañe, pero en realidad las secuelas psicológicas que deja un mensaje de carácter sexual, un chantaje, una amenaza o la sola vergüenza de contar el abuso pueden ser tan graves como un ataque físico”, precisa Urko.
Y añade que la mejor estrategia para prevenir este tipo de situaciones es la pedagogía en niños y adolescentes, que debe ser implementada desde el hogar, por medio de una relación de confianza con los padres, y desde las instituciones educativas.
¿Dónde y cómo denunciar un abuso?
Cada red social tiene diferentes mecanismos para denunciar cuando algún contenido infringe las normas de la comunidad.
Por ejemplo, en Facebook, al desplegar las opciones de cada foto o video, aparece en el menú la alternativa “Reportar foto”, que al seleccionarla se desplegará un menú entre el cual están: “es molesta o de mal gusto”, “es pornografía”, “va en contra de mis ideas” o “perjudica o humilla por raza, sexo, orientación o discapacidad”.
Por otro lado, el Centroentro Cibernético de la Policía Nacional (CCP) ofrece de manera ininterrumpida a la ciudadanía el servicio de CAI Virtual, una plataforma de atención en donde se registran incidentes cibernéticos relacionados con delitos que afectan la integridad en internet.
El CCP está conformado por funcionarios especializados en temas de atención y gestión a incidentes cibernéticos que cuentan con funciones de Policía Judicial, necesarias para la apertura y acompañamiento a las investigaciones judiciales que sean necesarias. Para denunciar un caso de abuso o ciberextorsión existen los canales: www.ccp.gov.co, el correo electrónico caivirtual@correo.policia.gov.co o la cuenta de Twitter: @CaiVirtual.
Durante 2015 y en lo que va corrido del 2016, el CAI Virtual recibió 24 denuncias por Sexting (contenidos sexuales), 45 por Ciberbullying (matoneo), 50 por Grooming (Acoso a menores), 84 por Sextorsión (chantajes con materiales íntimos), y 658 por suplantación de identidad virtual.