Más allá de cambiar los hábitos de alimentación, las dietas vegetarianas y veganas promueven un estilo y filosofía de vida que hay que adoptar con equilibrio.
Ser vegetariano no es una moda, es un estilo de vida. “Y ¿por qué cada día hay más personas vegetarianas? porque experimentan importantes beneficios en su salud, porque hay mayor conciencia de vivir en armonía con los animales y el entorno que nos rodea, y porque es una forma de preservar el medio ambiente”, explica la nutricionista Daniela Sarmiento.
Algunas de las denominaciones con las que se clasifican este tipo de dietas son:
- Ovo-vegetarianos: tienen como fuente de proteína animal los huevos, no consumen ningún tipo de carne: res, pollo, pescado, ternera, pavo, entre otras, ni derivados de estas.
- Lacto-vegetarianos: en su alimentación incluyen lácteos y derivados, como yogur y queso. No tienen consumo directo de proteína de origen animal como huevos y carnes.
- Ovo-lacto-vegetarianos: es una mezcla de las dos anteriores, incluyen en su alimentación huevos, lácteos y derivados, pero siguen suprimiendo las carnes.
- Veganos: no consumen ningún tipo de productos derivados de animales, excluyendo los huevos, lácteos y miel de abejas. Además no usan artículos que tengan —o sean parte de— animales.
- Crudiveganos: dieta conocida como raw food. Tendencia alimentaria basada en frutas, vegetales y semillas en su estado natural, es decir, no se someten a procesos de cocción.
Con estas tendencias al alza, es importante hacer énfasis en que una alimentación vegetariana implica procesos digestivos más eficientes, mayores niveles de energía para la vida diaria, aporte de vitaminas y minerales, y disminución del riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, entre otros, por lo que la adopción de cualquiera de estos tipos de dietas no debe tomarse a la ligera. Como en cualquier tipo de alimentación, los excesos representan problemas para la salud, por eso la importancia de no hacerlo empíricamente, sino bajo la asesoría de un profesional en nutrición, sin olvidar que todo debe darse de forma planificada con un estilo de vida activo.