Por lo menos 16 personas desaparecidas y 4 muertas dejó la emboscada de un grupo armado compuesto por 30 personas. Los plagiados se dirigían a una boda en un poblado de Arcelia, en el estado mexicano de Guerrero, cuando el grupo los abordó y los raptó. Los cuerpos encontrados el pasado martes muestran signos de tortura y repetidos impactos de arma de fuego.
Según información de la revista mexicana Proceso, Adolfo Torales, alcalde de la localidad, afirma que las personas desparecidas no tienen aparentes vínculos con organizaciones criminales, ni nexos que los puedan situar como blanco de ataques: “Lo que sabemos hasta el momento es que este grupo de personas secuestró a los puros hombres, dejando en libertad a las mujeres y a los niños que asistían a esta boda”, apuntó el dirigente del norte de Guerrero.
El rapto se perpetró interceptando una caravana de 15 automóviles que estaba próxima a llegar a la comunidad de La Palma, en dónde sería realizada la boda, en el asalto, los delincuentes mataron a dos personas e incendiaron varios vehículos antes de su huida, según descripciones de la secretaría de Seguridad Pública de Guerrero.
Luego de los sucesos de Arcelia, las familiares de las víctimas bloquearon la carretera federal entre Iguala y Ciudad de Altamirano para exigir al Gobierno central que encuentre a sus seres queridos con vida.
Dos días después de este secuestro, otro grupo de criminales, con características similares a los raptores de Arcelia, entraron a un colegio del municipio de Ajuchitlán del Progreso y privaron de la libertad a cuatro profesores y al director del plantel. Las autoridades no descartan posibles relaciones entre ambos ataques y hasta ahora se atribuyen los hechos a la banda criminal Los Tequileros.