“Las leyes son como las salchichas, más vale no ver cómo se hacen”, dijo Otto Von Bismark siglo y medio atrás. Siendo teutón, suponemos que el canciller prusiano sabía bien de qué hablaba pero, por si quedaba alguna duda, la Organización Mundial de la Salud, que responde a las tántricas siglas OMS, vino hace una semana a confirmar lo que Von Bismark y el universo entero sabíamos ya: que atiborrarse a salchichas puede llevarte al hoyo. La OMS, que acierta menos que un tuerto con una escopeta de feria, ha puesto en su punto de mira a todas las carnes procesadas, con la salchicha como su principal archienemiga, kriptonita para las arterias, a la que le siguen la panceta ahumada, el bacon y los embutidos. Hasta el abuso de carne roja de primera...