“Toda producción debe necesariamente adaptarse a los deseos de los consumidores. Desde el punto y momento que no responde ya a este objetivo, deja de ser lucrativa. La libre competencia asegura así la sumisión de los productores a la voluntad de los consumidores y el cambio de los medios de producción de las manos de quienes desoyen o son incapaces de responder a las exigencias de los consumidores a manos de individuos más aptos para dirigir la producción. El consumidor es el amo de la producción”. Ludwig von Mises, “El Socialismo: un análisis económico y sociológico”, 1922.
Quienes nos consideramos de pensamiento liberal, pero no el del patético partido conducido por Horacios, Ernestos, Césares, Humbertos, Roys, Armandos y Teodoras; corre por...