raúl e. tamayo gaviria
Contaba Federico Trujillo que Mariela Pineda era una viejita que vivía en una casita a la vera del camino de La Toma, abajo del barrio Buenos Aires. Doña Mariela tenía ciento diecisiete años cuando le dio una bronquitis que la tiró a la cama.
En medio de su fiebre, llamó a sus hijos y les pidió que reunieran a todos sus nietos y biznietos para que escucharan las últimas recomendaciones que les iba a hacer. Después de darles muchos consejos la vieja terminó diciendo:
-Por último, les recomiendo que no se bañen en la quebrada Santa Elena, que eso fue lo que me mató a mí. O sea que si doña Mariela no se baña en la quebrada, todavía estuviera viva.
El académico y cartógrafo, Germán Suárez Escudero viene promoviendo la celebración de los 399 años de la ciudad de Medellín, fundada por el oidor de la Real Audiencia, Francisco Herrera Campuzano el dos de marzo de 1616, lo que significa que el año entrante estaremos cumpliendo 400 años.
Don Francisco Herrera Campuzano venía de fundar también a Sopetrán y a San Jerónimo, cuyo primer nombre fue el de San Juan del Pie de la Cuesta y llegó al Valle de Aburrá, donde fundó a San Lorenzo de Aburrá en el sitio donde hoy está El Poblado. Después vendría don Miguel de Aguinaga en noviembre 2 de 1675, quien lo puso a funcionar como municipalidad en el Sitio de Aná, donde hoy está la Plaza de Mercado minorista José María Villa, que se construyó durante la alcaldía del ingeniero José Jaime Nicholls. Eso quiere decir que Medellín, como algunas señoras, se quiere quitar casi sesenta años, pero es más viejita.
Todo esto está muy claro en el Libro Historia de Antioquia, del ilustre don Francisco Duque Betancur y en los argumentos de Germán Arciniégas y otros académicos como los padres Javier Piedrahíta y Jaime Serna, que traen como prueba los archivos parroquiales de la parroquia de San Lorenzo, que fueron trasladados a la iglesia de La Candelaria cuando cambió la sede parroquial. Mi invitación es a que el año entrante 2016, en febrero y marzo celebremos esos cuatrocientos años de Sopetrán, San Jerónimo y Medellín, si es que el alcalde Aníbal Gaviria deja algo de la capital de Antioquia con las facultades que acaba de recibir para hacer reformas durante cuatro meses, ya que el Concejo de Medellín le aprobó por mayoría el acuerdo 300. No sabemos por qué los concejales renuncian a sus deberes y obligaciones constitucionales para hacer las reformas y prefieren darle poderes a un alcalde para que las haga a su modo, como un faraón egipcio, con asesores de Frontino.
ÑAPA. El Municipio de Medellín repetirá contra el alcalde y dos funcionarias que en 2006 despidieron a una abogada con “falsa motivación y violación manifiesta e inexcusable de las normas de derecho”.
El alcalde de esa época era Sergio Fajardo Valderrama y las funcionarias Clara Luz Mejía y María Eugenia Ramos Villa. Estos funcionarios despidieron a la abogada Delma Inés Jaramillo incurriendo en la falta anotada y el Tribunal Administrativo de Antioquia condenó al municipio a pagarle a la doctora Delma, la suma de 164 millones de pesos, los mismos que ahora le cobrarán a los responsables del despido.