Cuando Jhonatan Botero Villegas entró al estadero El Relincho de Copacabana, su rostro reflejaba felicidad, y al salir de aquel lugar, lleno no solo de equinos sino también de deportistas montados en sus caballitos de acero, su semblante no cambiaba, y eso que no pudo terminar la primera válida de la Copa Shimano-GW-Scott de ciclomontañismo por un desperfecto mecánico cuando transcurría la vuelta cinco de las ocho pactadas.
Su sentimiento era entendible, volvió a la competencia después de tres meses fuera de las pistas. Una lesión en la rodilla izquierda por poco lo aleja definitivamente de un deporte en el que ya ha logrado grandes triunfos, el más grande para él, el logrado en los Juegos Olímpicos de la Juventud en Singapur-2010.
“Pasé momentos muy difíciles, tanto que pensé que me tocaría dejar el ciclismo. Era una lesión complicada que arrastraba de tiempo atrás, y que se agravó por sobrecarga”, dice Botero, quien respaldado por sus amigos y seres queridos no perdió la fe y con paciencia pudo superar aquella adversidad.
“Mis compañeros de equipos, mi entrenador, mis padres Nelson y Milena, mi novia Jennifer, todos me brindaron su apoyo para que yo no dejara de luchar. Hice la terapia con paciencia y aquí estoy de nuevo, con las ganas y motivación de hacer las cosas bien para el país”.
Y entre las metas que se traza Botero, natural del municipio de El Retiro, está clasificar a unos Olímpicos de mayores, certamen que, como confesó, generó en él la esperanza de no colgar su bicicleta a los 22 años de edad.
El talento de este corredor es tan grande, que el equipo italiano KTM-Torrevilla volvió a contratarlo para correr esta temporada en Europa, continente al que emprenderá viaje este miércoles, en compañía de sus colega Eddy Rendón.
“Es una gran oportunidad que espero aprovechar al máximo para darle más satisfacciones al país”, sostuvo el ciclomontañista, quien espera contar con el respaldo de los entes deportivos nacionales para estar de vuelta en Colombia en marzo y así poder competir en el Campeonato Panamericano en Cota, Cundinamarca.
“Me ilusiono en estar en aquel certamen, ya que entrega cupo a los Olímpicos de Río de Janeiro, y la idea es aportar un grano de arena para que Colombia logre aquel privilegio”, dijo Botero, quien agrega que no es descabellado soñar con el tiquete a los Juegos de 2016.
“Correr en casa nos favorece, además porque hay deportistas muy buenos que pueden hacer la diferencia”, concluyó Botero, quien sonriendo, cogió su bicicleta para retomar el camino triunfal por el que ya ha transitado.