La multinacional suiza Novartis no descarta que lleve a estrados judiciales su inconformidad por la declaratoria de interés público del medicamento imatinib, del que tiene la patente y es comercializado con la marca Glivec desde 2001. Hoy es usado por unos 2.000 colombianos para tratar la leucemia y otros cánceres.
“Estamos analizando la resolución y revisaremos todas las alternativas (legales) posibles y determinar el paso a seguir”, comentó María Cristina Álvarez, presidenta de Novartis para Colombia
En la orilla opuesta, el ministro de Salud, Alejandro Gaviria, se mantiene firme en la decisión que bajará hasta en un 50 % el costo final de este producto, según decida la Comisión Nacional de Precios de Medicamentos.
“En este proceso se respetó la institucionalidad y se siguió el debido proceso. Todo ello en cumplimiento de los compromisos internacionales del país (...), no nos preocupan acciones legales que podrían venir y estamos preparados para responder”, afirmó Gaviria en respuesta escrita a EL COLOMBIANO.
En todo caso, se trata de una decisión sin precedentes en la política farmacéutica del país: unos la aplauden por limitar posiciones dominantes en el mercado de medicamentos, y otros la cuestionan al impedir la llegada de más y mejores productos para tratamientos de salud.
De fondo, en la misma balanza está, de un lado, la sostenibilidad de un sistema de salud en crisis financiera y, del otro, el cambio de reglas de juego de largo plazo para la llegada de más inversión e innovación extranjera.
La medida
Para la ejecutiva de Novartis, la declaratoria de interés público del imatinib es “injustificada” por tres razones básicas: no hay problemas de suministro; hay competencia, con cinco productos que supone no infringen la patente otorgada, y 19 registros otorgados por el Invima; y el precio de Glivec no lo fija Novartis, sino el Gobierno con su metodología, siendo uno de los precios más bajos en la referenciación con base en 17 mercados.
A esto responde Gaviria que ningún medicamento específico pone en riesgo el sistema de salud, pero la incorporación desordenada de drogas de alto costo son la causa preponderante de la crisis del sector: “decir que no hay problema de interés público porque el Estado ya paga todo desconoce la causa del problema financiero del sistema”.
El funcionario agregó que el valor de Glivec no es menor y la metodología usada busca evitar discriminación de precios contra el país. Precisó que para la nueva tarifa se aplicará “una metodología alternativa”, que simula condiciones de competencia con el propósito “recuperar las ganancias sociales asociadas a la competencia que existió en ese mercado entre 2002 y 2012”.