Mientras la ministra de Trabajo, Clara López, comentó a este diario que no está en las “prioridades” de su cartera impulsar una reforma pensional. Pero otra idea tiene la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (Ocde), a la que quiere ingresar Colombia, lo que implica al Gobierno ajustes profundos en políticas públicas.
De hecho, desde enero de 2015, la entidad con sede en París, en su documento de recomendaciones “Colombia: políticas prioritarias para un desarrollo inclusivo”, propuso “emprender una amplia reforma del sistema pensional para reducir la pobreza de las personas mayores mediante un sistema menos regresivo y más sostenible”, lo que aún está por verse.
Uno de sus autores es el doctor en Economía Ángel Melguizo, jefe para América Latina del Centro de Desarrollo de la Ocde y antes especialista de la Unidad de Mercados Laborales y Seguridad Social del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Casi año y medio después del vademécum de recomendaciones de la Ocde, aún es incierto si habrá o no reforma pensional para corregir los problemas sobrediagnosticados del sistema previsional colombiano (ver Para Saber Más).
Pero desde la visión de Melguizo, resulta conveniente crear una comisión de expertos para que sienten las bases técnicas sobre las cuales comenzar una discusión social y luego en el Legislativo.
Experiencias similares ya emprendió con éxito España y Chile, al tiempo que ha sido una de las insistentes sugerencias al Gobierno que ha hecho Asofondos, gremio de los fondos privados de pensiones, en los últimos años.
En Colombia, ya un grupo de especialistas formuló ajustes para tener en cuenta en la “reforma tributaria estructural” que se tramitará en el Congreso al final de este año. Según Melguizo, esa iniciativa debe ser parte de ajustes que faciliten aumentar la formalización laboral y, por ende, asegurar una mayor cobertura pensional.
En octubre, la Ocde hará un corte de cuentas a Colombia con base en las observaciones planteadas, y aún la reforma pensional no se habrá surtido. ¿Es flexible la Ocde ante pendientes del Gobierno en esta materia?
“No hay un requisito formal ni de reforma tributaria ni de una pensional para pertenecer a la Ocde. Lo que sí se pide es seguir comprometido con entregar información y compartir la evaluación de las políticas públicas. Lo que vemos con Colombia es que prácticamente cada mes hay una noticia de un paso adelante. El proceso de ingreso toma su tiempo, pero es beneficioso porque genera mejoras”.
Los ajustes al sistema pensional del país se han centrado en una reforma, ¿hay caminos alternativos ante la dilación del Gobierno para presentarla al Congreso?
“Tomar atajos o reformas que no estén articuladas, no me parece la vía adecuada. Todo lo contrario: creo que el sistema de protección social es suficientemente relevante para el país, como para no pasar a revisión por su Legislativo. Se trata de que pase de la manera más técnica posible”.
¿Cómo lograrlo?
“Creo que un buen paso es crear una comisión de reforma pensional o de grupo de expertos para asegurar que el trámite parlamentario sea más informado. A más transparencia y visibilidad tenga una reforma, más posibilidad de alinear a todos los sectores económicos en un sistema de protección social más sostenible y justo para Colombia”.
Eso pasa por cultivar acuerdos, pero en Colombia vemos es una polarización creciente frente al sistema pensional futuro: unos insisten en que se acabe el régimen público, otros que se debilite el privado...
“No hay un modelo óptimo. Al interior de la Ocde hay modelos heterogéneos. El proceso de reforma creo que es necesario que pase por un grupo de expertos que haga propuestas y luego se debatan social y parlamentariamente, que es importante para facilitar la economía política de su aprobación”.
Pero ahora la prioridad es la reforma tributaria, ¿de qué manera ayudaría al sistema de pensiones?
“La idea es que, al menos, no dificulte la aprobación de la reforma pensional o no la haga más costosa. Pero una manera es seguir explorando el tema de los parafiscales, de aligerar la carga al empleo formal, como ya se hizo con la reforma tributaria de 2012, con buenos resultados, pero aún hay margen para hacer más. Hoy para un trabajador colombiano informal de clase media emergente poder pasar a la formalidad le exige hasta un 60 % de su ingreso para asegurar aportes a salud y pensiones, y eso es una barrera de costos”.
Pero en términos de pilares pensionales, ¿cuál puede ser un punto de partida para tal discusión?
“El consenso apunta a integrar un pilar solidario, otro contributivo y otro voluntario, que puede ser un modelo. La idea de complementar pilares y no tener sistemas paralelos que compiten, sí que creo que debe ponerse sobre la mesa”.
Sin reforma a la vista, hay dos posturas identificadas frente a los ajustes necesarios: unos dicen que se debe intervenir el mercado laboral para llegar a una reforma pensional y otros piensan que es al contrario. ¿Cómo lo ve la Ocde?
“Todo tiene que integrarse con la reforma tributaria. Cuando hablamos de reformas en pro de la productividad y de la formalidad, implica que menos personas necesitarán pensiones subsidiadas, porque podrán hacer su propio ahorro. Y si hay más productividad, más personas tendrán mejor salario y, por tanto, mejor pensión en el futuro. Estos ajustes colaboran a que sean después menores los retos en equidad y cobertura del sistema pensional”.
¿Cuáles son los retos de la reforma pensional que debe acometer Colombia?
“Ampliar cobertura, asegurar sostenibilidad y reducir la regresividad. Se da la bienvenida a reforzar el programa Colombia Mayor, un piso de subsidios a ciudadanos sin capacidad de ahorro y un paso para ayudar a erradicar la pobreza. Por eso se requiere que sea un instrumento que tenga una financiación estable”.
Pero vemos que la mayor cantidad de subsidios se van a las pensiones públicas más altas...
“Pues que el sistema pensional colombiano sea más progresivo es uno de los objetivos de una reforma. Hay que limitar la generosidad de los subsidios que van a la población de mayores ingresos, pues es un país demasiado desigual, lo que no solo es un reto en términos de equidad, sino que limita el crecimiento económico”.
¿A qué se refiere con limitar los subsidios?
“Que los subsidios se traduzcan en incentivos y que lleguen a la clases emergentes y media, pues en Colombia el costo de lograr formalidad (aportes a seguridad social) es relativamente alto. Por eso unas reformas tributaria y pensional podrían y deberían incorporar el objetivo de que la clase media emergente sea realmente más formal”.
¿Cómo ve el problema de Colombia en que decisiones judiciales hacen más costosa la sostenibilidad del sistema pensional?
“Es destacable el gran trabajo que ha hecho Colpensiones con todas las demandas heredadas del sistema antiguo, ha sido una reforma silenciosa poder esclarecer historias pensionales de miles de colombianos, así como sus derechos adquiridos. Obviamente, cuando un sistema pensional técnico tiene interferencias externas se hace más complejo. De ahí que más que avanzar en cobertura, equidad y sostenibilidad, creo que se debe hacer reformas para que el sistema sea menos sensible a decisiones extraeconómicas”.
Desde la orilla de los trabajadores, ¿cómo ve su formación de cara a los retos de tener un ahorro suficiente que les permita tener una jubilación digna?
“Realmente hay que seguir trabajando en la información y la comunicación con los ciudadanos. Creo que hay un desconocimiento muy grande en Colombia, al igual que en toda América Latina, sobre cómo funcionan los sistemas de pensiones y el impacto de las decisiones que toma cada trabajador. Ahora con la doble asesoría (de los fondos privados y Colpensiones), hay que lograr que sea un canal claro, sencillo y tomen decisiones más informadas”.
Por último, ¿cuál es la percepción que tienen la Ocde desde París frente a una Colombia empeñada en ingresar a este club?
“Le puede sorprender, pero la percepción es muy positiva. Creo que la imagen de su país es mejor desde aquellos que seguimos su evolución desde afuera, que desde lo que piensan adentro. Obviamente tiene retos desafiantes en temas como productividad y mantener a flote su clase media”.