El salario mínimo modelo 2016 fijado por el Gobierno en 689.455 pesos, un 7,0 por ciento más que el del año anterior, pone a buena parte de los colombianos a hacer cuentas.
Ayer, mientras trapeaba en su sitio de trabajo, Olga Pulgarín, empleada de oficios varios que devenga el salario mínimo desde hace tres años, comentó: “El aumento fue de 45.105 pesos y todo sube más que eso. No creo que vaya a alcanzar para mucho, en el caso de mi familia la suerte es que mi esposo también trabaja y gana un poco más que yo, veremos cómo nos va”.
Todo parece indicar que la idea de la trabajadora está bien fundamentada. Solo en la última semana de 2015 incrementaron las cotizaciones de las verduras, las frutas y los tubérculos. En el caso de Medellín, productos como la zanahoria, el repollo, el chócolo, el limón (en todas sus variedades), la mandarina y la papa capira tuvieron aumentos de precio de más del 20 por ciento.
El Sistema de Información de Precios y Abastecimiento del Sector Agropecuario (Sipsa) precisó que en los últimos días de diciembre la Central Mayorista de Antioquia (CMA) y la Plaza Minorista reportaron una merma en el acopio de alimentos del 17,05 por ciento.
El verano, la falta de lluvias y la poca recolección de las cosechas por las festividades de fin y comienzo de año, fueron invocadas para justificar la menor oferta de productos y el alza en sus costos.
Así las cosas, Guillermo Botero, presidente de Fenalco, reconoce que el fenómeno de El Niño seguirá impactando al sector agroindustrial y admite que causará una mayor inflación que se verá reflejada en mayores precios en el inicio de 2016.
No obstante, el dirigente explica que un trabajador con la remuneración mínima, más las prestaciones a las que tiene derecho, en 2015, generaba un costo mensual de unos 991.768 pesos, pero desde ayer ese valor es de 1,06 millones.
Para Botero, el ajuste estuvo en línea con lo ofrecido por el empresariado durante la etapa de conversaciones (6,8 por ciento) y, además, tuvo en cuenta la inflación causada en el país (6,11 por ciento entre enero y noviembre de 2015).
A su turno, Julio Roberto Gómez, presidente de la Confederación General de Trabajadores (CGT), considera que con el alza del mínimo los obreros arrancaron perdiendo plata el 2016.
“Hace un año el incremento fue de 4,6 por ciento y el costo de vida estará alrededor del 7,0 por ciento, es decir comienzan perdiendo dos puntos porcentuales y a eso se deben agregar los mayores costos de servicios públicos, matrículas, pensiones, textos escolares, es decir que en 90 días ese aumento no valdrá nada”, precisa Gómez.