La tasa efectiva promedio de impuestos que pagan las empresas en Colombia pasó en el último año de 75,4 a 69,7 por ciento, según la versión para 2016 del informe Paying Taxes, elaborado por la firma de servicios legales Price Waterhouse (PwC) y el Banco Mundial.
Además de Colombia, Venezuela (-0,5 por ciento), Perú, Bolivia y México (-0,1, cada uno) redujeron su tasa de gravámenes. Sin embargo, nuestro país es el tercero donde las compañías cargan con una mayor presión impositiva sobre sus utilidades, después de Argentina (137,4 por ciento) y Bolivia (83,6) -ver recuadro-.
Esto resulta de sumar cargas laborales con impuestos por de renta y otros en los que se incluyen el de las ventas (IVA) y el predial, por citar algunos comunes en la región.
En ese sentido, las compañías que operan en Colombia se encuentran en un escenario en el que tienen alguna desventaja frente a otras empresas en la región.
Según José Manuel Restrepo, analista económico y rector de la Universidad del Rosario, “el monto total por tributación con respecto al Producto Interno Bruto (PIB) es muy bajo, en comparación con los países de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (Ocde)”.
Agregó que eso se debe a que la base de contribuyentes, entre personas naturales y jurídicas es muy reducida frente al potencial y se recarga sobre ellos todas las obligaciones.
Por eso Restrepo indicó que se debe diseñar una estructura tributaria que favorezca la competitividad de las empresas.
En ese sentido, el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas ha reconocido que los impuestos que pagan las empresas en Colombia son bastante altos, y anunció que será uno de los principales puntos a discutir en la reforma tributaria estructural que se presentará en marzo.
Ahora el Gobierno está pendiente de que la comisión de expertos entregue su tercer informe de recomendaciones para dicha reforma.