En el cielo de Antioquia vuela el Tucán celeste de las montañas andinas. También el Arrierito antioqueño (Lipaugus weberi), ambas especies endémicas, es decir, solo se encuentran naturalmente en nuestro territorio, en ningún otro lugar del mundo se pueden ver.
El Tucán celeste y el Arrierito hacen parte de las 1.889 especies de aves que hay en Colombia, una cifra que convierte al país en el territorio con mayor variedad de especies en el mundo, la cantidad, según el Viceministerio de Turismo, corresponde al 20 por ciento de las especies que se encuentran en la Tierra.
Ese número es la representación de la belleza y la biodiversidad que ofrece el país. Así lo declaró John Myers, director del programa para América Latina de la Sociedad Audubon, que se dedica a la conservación y restauración de ecosistemas naturales para la preservación de las aves.
Por esa razón, Colombia puede potenciar el turismo de naturaleza, especialmente el aviturismo. Así lo entendió el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo y por ello hizo el lanzamiento de Colombia como destino para el avistamiento de aves, parte de la estrategia del Gobierno Nacional para incrementar el número de viajeros internacionales.
La decisión de hacer de Colombia un destino para este tipo de turismo también estuvo apoyada en un estudio realizado por la Conservation Strategy Fund (CSF), en colaboración con National Audubon Society y apoyado por Mincomercio.
Nuevas metas
Sobre las metas trazadas, Sandra Howard Taylor, viceministra de turismo, mencionó: “queremos un turismo de alto valor, de calidad, que aporte a la riqueza económica y social. Que genere divisas y oportunidades para las comunidades, que cree empleos para los sectores más vulnerables, que aporte a la preservación de la naturaleza y valore los recursos”.
Según la viceministra, ser el país número uno en aves hace que la posición de Colombia sea privilegiada para promover el avistamiento en el marco del desarrollo del turismo de naturaleza.
La meta, explica la Howard, es alcanzar a 2018, 6 mil millones de dólares en divisas y generar 300.000 empleos en los próximos cuatro años.
Para lograrlo, el reto del viceministerio es conseguir que Colombia sea uno de los destinos favoritos de los avituristas. Eso implica el desarrollo de rutas de avistamiento, guías especializados y formalizados, operadores de viaje de calidad, involucrar la academia y organizar las comunidades donde están las especies, sobre todo las endémicas y las que están peligro.
De Antioquia, por ejemplo, hay información que indica que cerca de seis de las especies de aves que se pueden observar se encuentran en peligro crítico, entre ellas están el Atlapetes blancae o gorrión montés paisa, que se avistaba por San Pedro de los Milagros, según la Sociedad Antioqueña de Ornitología
La posible desaparición de algunas especies tuvo como consecuencia el aumento de la protección por las autoridades y las comunidades de la región. Y como la misma coyuntura se presenta en otras zonas, el plan que tiene el viceministerio contempla la protección de áreas donde esperan que se concentren la mayor cantidad de turistas, pues algunas de las especies son dependientes de sus hábitats y sin aves no hay aviturismo.
“Como Gobierno Nacional somos conscientes de que debemos esforzarnos por dotar a las comunidades y a los actores de toda la cadena turística para que podamos tener un turismo verdaderamente sostenible que cuide los ecosistemas”, declaró la viceministra.
John Myers comentó que la meta es clara: que en cinco años Colombia sea el primer país en ingresos por aviturismo en el mundo. Para el director, el aviturismo es un buen negocio, “cada guía con sus binoculares y su libro es una microempresa”, dice Myers citando a Jaime Polanco, profesor de la universidad Externado. Myers, además, comenta que hay mucho espacio para todos en este negocio, “no es para que unos pocos se enriquezcan”.
Quiénes son los turistas
Juan José Ortíz es el representante de The Colombian Project, un operador de turismo de naturaleza, proyecto que Juan inició hace cerca de tres años.
Sobre los intereses de los visitantes en este tipo de viajes en el país, cuenta que solicitan tours diversos en los que se mezclan intereses. El turista, por ejemplo, puede campar y hacer trekking durante los días de avistamiento. Por eso su empresa busca ofrecer experiencias únicas en Colombia que se adecuen al interés de los pajareros.
Estos, según la clasificación de Audubon National Society, son tres: al avistador hardcore o twitcher, el ecoturista u observador casual y el observador entusiasta.
Perú y Costa Rica son algunos de los países latinoamericanos que han conseguido consolidar el turismo dedicado a las aves. Al país vecino le dejó ingresos en 2013 de 89 millones de dólares, en ese momento había alcanzado 32.811 observadores. Las cifras, respecto al año anterior, se multiplicaron después de ejecutar toda una estrategia para atraer avistadores.
De esos países Colombia puede aprender, según Chris Bensley de Holbrook Travel, las buenas prácticas sobre como ser productivo en esa cadena turística, la necesidad de comunicar el producto que tiene y las ventajas que posee frente a esa competencia, en este caso, países como Perú y Costa Rica.
La procedencia de observadores que actualmente llega a Colombia está encabezada por Estados Unidos, Canadá, Argentina y Reino Unido. Los lugares más recorridos por los visitantes de aves corresponden a los departamentos de Boyacá, Caldas, Quindío, Risaralda, Cundinamarca, Tolima y Huila.
En el caso de Antioquia, dijo la viceministra, es una región con una riqueza inmensa. Tan grande es el departamento, dijo, que ha desarrollado diferentes líneas de turismo en comparación con otros, como Risaralda, por ejemplo, que se está enfocando en el turismo de aves. “Todos los productos que hemos priorizado están en el departamento de Antioquia, y por su puesto que hay un potencial grandísimo porque el corredor de avistamiento de aves va por allí y por eso la región también es importante en este proyecto”.
17 %
es el porcentaje de interés en venir a ver aves de canto. El 15 % aves de presa y el 14 % aves migratorias.