Hombres armados encapuchados atacaron este miércoles las oficinas en París de un semanario satírico conocido por sus afiladas críticas contra el extremismo islámico, matando a por lo menos a 12 personas, en el peor atentado insurgente en suelo francés en décadas recientes.
Uno de los atacantes fue grabado en un video mientras disparaba y gritaba “¡Alá!”. Dos hombres fueron vistos cuando dejaban calmadamente la escena. Un oficial de la policía dijo que se temían más atentados porque los hombres armados aún estaban libres.
El semanario Charlie Hebdo es conocido por sus referencias satíricas contra líderes religiosos y políticos y ha publicado numerosas viñetas ridiculizando al Profeta Mahoma.
En su último tuit en su cuenta se burló de Abu Bakr al-Baghdadi, líder del grupo insurgente Estado Islámico, cuyos miembros han tomado control sobre vastas zonas de Siria e Irak.
Además de los muertos, entre ellos dos policías, otras 11 personas resultaron heridas en el atentado, incluidas cuatro o cinco que están graves. El oficial de policía Rocco Contento describió la escena en las oficinas del periódico como una “masacre”.
En el ataque fallecieron 10 empleados de Charlie Hebdo, dijeron fiscales. Fuentes del semanario indicaron que entre las víctimas fatales está el cofundador de la publicación, Jean “Cabu” Cabut, y el editor en jefe, Stephane “Charb” Charbonnier.
“Hace una media hora dos hombres con capuchas negras entraron al edificio con Kalashnikovs (fusiles de asalto)”, dijo el testigo Benoit Bringer a una estación de televisión. “Unos pocos minutos después escuchamos muchos disparos”, añadió.
El presidente francés, Francois Hollande, calificó el atentado como “un acto de barbarie indescriptible que ha sido cometido hoy en París”
“Se han tomado medidas para encontrar a los responsables, serán buscados por el tiempo que sea necesario hasta capturarlos y llevarlos ante la justicia”, aseveró tras llegar al lugar del incidente.
El Gobierno francés elevó el nivel de alerta de seguridad de Francia al máximo escalón y programó una reunión de emergencia del Gabinete.
Numerosos líderes de Occidente condenaron el incidente, entre ellos el presidente estadounidense, Barack Obama, quien dispuso de la asistencia de Washington a París para encontrar a los responsables del atentado.
El primer ministro británico, David Cameron, calificó el tiroteo como un acto “aberrante” y el Vaticano lo describió como “abominable”.