La cacería de brujas de la Asamblea Nacional Constituyente contra quienes se oponen al Gobierno continúa. El Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela (TSJ) se puso a la orden de los 545 magistrados (oficialistas), para dar inicio a una investigación contra dirigentes políticos por el delito de traición a la patria.
El Supremo respondió así a la decisión de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) que aprobó el inicio de un “juicio histórico” contra los dirigentes de la oposición por supuestamente pedir y respaldar las sanciones económicas dictadas por Estados Unidos contra el país.
De igual forma, la ANC discute una ley contra el odio que regulará los mensajes en las redes sociales y medios de comunicación, y avanza con una “poderosísima” comisión de la verdad que juzgará a los responsables de la “violencia política” y que investiga al presidente del Parlamento, Julio Borges, y a varios opositores, a quienes considera responsables de las muertes en protestas.
La administración de Donald Trump condenó que la “ilegítima” Asamblea Constituyente enjuicie a opositores e instó al gobierno de Nicolás Maduro a disolver este órgano. Entretanto, el exjefe del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero se reunió en Caracas con el presidente venezolano como antesala de una posible nueva mediación con la oposición.