Esta no es la primera vez que un fenómeno así es documentado.
En el terremoto de Fukushima, en Japón, se vieron “extraños globos de luz” en el cielo. Lo mismo ocurrió en L’Aquila, Italia, en 2009. En ese momento los testigos describieron el fenómeno como “flashes”.
Incluso hay datos más antiguos como el del terremoto de 1906 en San Francisco, Estados Unidos, donde los ciudadanos vieron un “tenue arco iris” previo a la catástrofe.
Científicos lo explican
El fenómeno ha sido materia de estudio en varias universidades del mundo. Friedemann Freund, profesor adjunto de la Universidad Estatal San Jose y jefe del Ames Research Center de la Nasa, publicó un estudio llamado “Prevalencia de las luces de terremoto” en el que analizó 65 casos similares en todo el mundo. Muchos de ellos habían sido registrados como supuestas apariciones de ovnis.
El estudio le permitió concluir que la presión que ejerce la naturaleza en algunas rocas -estrés tectónico- activa algunas cargas eléctricas.
El profesor lo explicó con palabras más simples: “es como si hubieras encendido una batería en la corteza terrestre”, dijo, en declaraciones recogidas por la National Geographic.
En la Universidad de Rutgers dieron una explicación similar. Un estudio liderado por ellos concluyó que las luces son consecuencia de un aumento de carga eléctrica en el suelo cuando la tierra se rompe, según un reporte recogido por la cadena británica BBC.
Lo que no pudieron explicar con precisión entonces es por qué en algunos temblores se ve y en otros no.