La Policía de Washington ha reforzado la seguridad en el Festival del Orgullo de la Capital, que congrega a miles homosexuales, tras la masacre en un club gay nocturno de Orlando (Florida), informó la alcalde de la ciudad, Muriel Bowser.
En un comunicado, Bowser afirmó que la jefa de la Policía de la capital estadounidense, Cathy Lanier, le ha comunicado que se han adoptado “medidas de seguridad” adicionales después de la matanza de la pasada madrugada, que causó al menos 50 muertos y 53 heridos.
El Departamento de Policía de Washington confirmó en un breve mensaje en su cuenta de la red social Twitter que habrá una “presencia extra” de agentes en el festival, que cada año congrega a unas 100.000 personas en el centro de la ciudad.
“Esta mañana, sentimos una gran tristeza tras conocer la tragedia en Orlando”, señaló Bowser, quien recordó que este sábado la capital celebró el Desfile del Orgullo Gay, al que asistieron miles de personas en un ambiente festivo.
“Hoy, como siempre, no nos sentiremos desalentados al juntarnos para celebrar el amor”, agregó la alcaldesa.
La Alianza del Orgullo de la Capital, organizadora del certamen, indicó que el evento se celebrará, como estaba planeado, y se guardará un minuto de silencio en memoria de las víctimas de Orlando.
“Deploramos el acto de terrorismo sin sentido en Orlando (...) y nuestros pensamientos están con las víctimas, sus familias, amigos y el pueblo de Florida central”, afirmó la alianza, según el diario The Washington Post.
El grupo agregó que tiene “toda la confianza” en las medidas de seguridad tonadas para proteger el festival.
La Policía de Orlando informó hoy que las víctimas mortales de la matanza en el club Pulse de Orlando ascienden a 50 personas, a los que hay que sumar 53 heridos.
La masacre está siendo investigada como un acto de terrorismo y es el peor tiroteo masivo perpetrado en la historia de Estados Unidos.
El supuesto responsable del tiroteo, que portaba un fusil de asalto y una pistola y se atrincheró con rehenes en la discoteca, fue abatido en un enfrentamiento con agentes de las fuerzas del orden.
Por su parte, la Policía de Nueva York anunció que puso a sus unidades en estado de alerta a raíz delos hechos ocurridos en Orlando, en la que perdieron la vida medio centenar de personas.
Un comunicado oficial de la Policía de Nueva York informa que está en contacto con las autoridades de Florida y con el FBI y está siguiendo estrechamente el desarrollo de las pesquisas.
Mientras tanto, añade la nota, han sido puestos en estado de alerta las unidades de patrulla y de antiterrorismo, “a la espera de las informaciones que se vayan produciendo”.
También recuerda que la ciudad cuenta con más de 500 agentes dedicados exclusivamente a labores antiterroristas.
La matanza de Orlando es la más grave en la historia de Estados Unidos y el hecho sangriento con mayor número de víctimas desde los atentados del 11 de septiembre de 2001, que afectaron fundamentalmente a Nueva York y causaron unos 3.000 muertos.
Según la cadena NBC, el presunto autor de los disparos nació en Nueva York, aunque su residencia estaba en Port St. Lucie, en el estado de Florida, a unos 200 kilómetros de Orlando.
Por otra parte, la Alcaldía de Nueva York informó de que, debido a esta tragedia, las banderas de la ciudad y del estado quedarán a media asta en todos los edificios públicos.