La estructura ilegal montada por el denominado clan de los “Úsuga”, que tiene su soporte en el narcotráfico, extorsiones, homicidios y otras acciones delictivas sufrió un nuevo revés dentro de la denominada operación “Agamenón”, que busca desvertebrar la organización y dar con el paradero de su máximo cabecilla, alias “Otoniel”.
Esta vez les incautaron 80 propiedades avaluadas en más de 80.000 millones de pesos. En meses pasados, en una operación similar, perdieron otros 60 bienes avaluados en 120.000 millones de pesos, según los reportes presentados por la Policía Nacional y la Fiscalía General de la Nación, instituciones que dirigen “Agamenon”.
Según el informe, la incautación masiva de bienes fue posible por investigaciones adelantadas por la DIJIN y las unidades de policía judicial, que llevaron a la identificación de bienes obtenidos ilícitamente por el tercer cabecilla de la organización, alias “El Indio”, y titulados a personas de su círculo familiar que le servían de testaferros.
Fincas, apartamentos, lotes, parqueaderos, establecimientos comerciales y vehículos fueron intervenidos en Medellín, Envigado, Apartadó, Necoclí, Carepa, Turbo, San Pedro de Urabá y Caldas (Antioquia), así como en Barranquilla (Atlántico).
Entre otros predios incautados, las autoridades destacan tres fincas (dos en Necoclí y una en San José de Apartadó), despojadas a campesinos y registradas a nombre de parientes cercanos de alias “El Indio” y una empresa de taxis, a la que se le inmovilizaron 33 vehículos.
De acuerdo con la investigación judicial, los taxis eran adquiridos supuestamente para legalizar dinero obtenido con el tráfico de cocaína y servía de red de auxiliadores. Es decir, que los automotores eran utilizados para facilitar el traslado de integrantes del “Clan Úsuga” y los conductores a su vez, alertaban a los cabecillas sobre los movimientos de los integrantes de la Fuerza Pública, incluso fotografiaban los helicópteros de la Policía Nacional que apoyan la búsqueda de alias “Otoniel” y sus secuaces.
Según la Policía, Aristides Manuel Meza Páez, alias “El Indio”, nacido el 27 de octubre de 1968 en Turbo (Antioquia), se desmovilizó del bloque Centauros de las extintas Auc, abandonó el proceso de sometimiento a la justicia y se vinculó al grupo de Daniel Rendón Herrera, alias “Mario”. Su nombre aparece registrado en la lista de la Oficina de Control de Activos Extranjeros de E.U.
La justicia estadounidense lo requiere en extradición y por información que permita su captura hay una recompensa hasta de 500 millones de pesos.
La operación contra la banda los “Usuga”, es liderada por tres generales de las Fuerzas Militares del país. La bacrim es considerada la organización más poderosa al servicio del narcotráfico en el país.