Cada clima tiene su fuerte en producción de frutos, sin embargo usted puede explotar diferentes variedades de ese fruto propio de su tierra.
El injerto, método que puede ensayar en su finca, permite óptimos frutos y el crecimiento de variedades en terrenos o climas que le son menos favorables.
Para el éxito, hay dos condiciones: No todo es injertable y entre más lejanos sean los géneros y especies más difícil será lograrlo.
El procedimiento, que une más de una variedad en un mismo patrón, solo es posible entre especies estrechamente relacionadas.
"En un solo árbol se puede injertar mandarina, naranja y limón", explicó el docente de la Facultad de Ciencias agropecuarias de la Nacional, Rodrigo Hoyos.
Con un injerto, dijo, se busca unir dos partes, de dos árboles distintos: un individuo que tenga mejores características para condiciones del suelo y otro bueno para la parte aérea.
La variedad seleccionada como raíz, que sería un árbol propio de la zona, ya está adaptado a sus condiciones y garantiza adaptabilidad, rusticidad y tolerancia a las mismas, como es el caso del naranjo silvestre y limón rugoso.
El patrón, variedad asentada y encrustada en la tierra, permite adaptar esas variedades que de cierta manera son más débiles, y ayuda a que resistan las condiciones adversas de la zona entre ellas las plagas y enfermedades.
Para la parte aérea, se buscan las variedades más comerciales, como el mango tommy y aguacate Hass.
Con la parte aérea, explicó, se busca acortar ciclos. "Lo que se injerta es una parte madura del árbol, que lo que tiene que hacer es florecer".
La variedad seleccionada, además, debe adaptarse al clima en el cual se va a trabajar.
"Un aguacate Hass no se puede trabajar en la costa, como no se puede la variedad Lorena en el Alto de las Palmas", explicó Jorge Mario Henao, coordinador de propagación en el vivero Tierra Negra.
Se puede trabajar como patrón, por ejemplo, un aguacate criollo del Oriente Antioqueño. "De ahí sacas el patrón y a partir de ahí vas a trabajar el injerto de la variedad deseada".
Asesórese con un experto y haga el ensayo, no solo en el caso del aguacate se lograría de un único ejemplar frutos de características diferentes.
Pero ¿cómo hacerlo, qué frutos podrían dar resultados efectivos?
El injerto, explicó Henao, funciona muy bien en cítricos, duraznos, manzanos, peros, ciruelos y mango.
Así, si en su tierra tiene árboles de naranja, no descarte la posibilidad de obtener más variedades de este cítrico.
En primer lugar se debe extraer una porción de tejido procedente de la planta a injertar, para ponerlo en contacto con el tejido de la planta base.
Para hacerlo, explicó el jardinero Albeiro Vieco, se debe hacer un corte sesgado en ambos, adherir el pedazo a injertar, "un gajo, por ejemplo, del de aguacate" y empatarlos con una cinta, técnica conocida como bisel, usada en aguacate y mango.
Para que el injerto no fracase, las partes expuestas deben ser iguales y a la misma altura para que encajen perfectamente.
Debe ser de inmediato, porque los tejidos se contaminan, además usted se puede ayudar de un cicatrizante o fungicida que ayuda a evitar dicha contaminación.
De púa, de hendidura, de yema, cada especie tiene su técnica más favorable, sin descartar que "el éxito radica en la práctica que adquiera el injertador", dijo Hoyos.
Identifique las fortalezas de su tierra y aprovéchelas.
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