Por interés en la bicicleta como medio de transporte sostenible y de recreación, o por simple casualidad, como llegaron muchos de los asistentes, grandes y chicos disfrutaron ayer de la Feria de la Bicicleta en la plazoleta Suramericana (antes de banderas), en la unidad deportiva Atanasio Girardot.
El evento, con programación entre las 8:00 de la mañana y las 2:00 de la tarde sirvió para la exposición de los servicios institucionales para promover el uso de la bicicleta, productos y actividades pedagógicas con énfasis en la formación de ciclistas urbanos a partir de los niños.
Desde antes de poder pedalear los niños recorrieron la pista strider, con bicicletas que se impulsan con los pies en el suelo igual que un monopatín. Hubo rifas, capacitaciones a cargo de las marcas y entidades que se sumaron a la celebración, actividades lúdicas, show de bike trial, muestra de habilidad sobre la bici, con la participación de Javier Zapata, y también cliclopaseo “Cerro a Cerro” entre las nueve y las 11 de la mañana.
Futuros usuarios de la calle
Emilio Sepúlveda Jaramillo, de dos años y medio no se decidía a andar a pesar del ánimo de su padre Jorge Sepúlveda. El niño, con los pies plantados a los lados de la pequeña bicicleta, ponía cara de enojado, se quitaba el casco y lo colgaba del manubrio... al fin se decidía y avanzaba unos pasos, para volver a rebelarse unos metros más adelante en la pista. Por su lado pasaban otros niños dándole vuelta al circuito de obstáculos.
“Me parece un espacio importante para compartir con la familia y fomentar la cultura de la bicicleta, para que tengan comportamientos ciudadanos desde niños”, opinó el padre, paciente a la espera de que Emilio probara lo divertido de montar en bici.
Además de los padres, ocupados de sus hijos manejando, otros niños, agentes infantiles de tránsito, ayudaron a poner orden en la vía.
20 menores, de este grupo que promueve la Secretaría de Movilidad, hasta los 12 años, dieron instrucciones procurando que los más hábiles le bajaran a la velocidad, que se circulara en un solo sentido o que si algún niño se caía se levantara sin que otro lo atropellara.
“No es un semillero para formar agentes de tránsito”, advirtió Diana del Pilar Muñetón, sicóloga de la Secretaría de Movilidad y coordinadora del grupo, que tiene por objetivo la formación ciudadana, además de que sirve para llevar el mensaje de la cultura en las vías de una manera diferente, a partir de las voces de los niños.