Tas, tas, tas, tas. Desde hoy, a partir del mediodía, este será el sonido más escuchado en el recinto del coliseo Aurelio Mejía, cuando se inicia la quincuagésima exposición internacional equina.
Ese tas, tas, cuenta Lucas Londoño, director de la exposición, es el sonido que identifica el andar en trote del caballo criollo colombiano, una de las modalidades que se evalúa en el marco de este evento ecuestre.
Y es que son cuatro los tipos de andar que pueden encontrarse en estos animales. El ya mencionado trote. También la trocha, que en su onomatopeya tendría un sonido más o menos así: tras, tras, tras, tras.
El tercer andar es el galope, y al oído sería como escuchar la palabra catorce, una y otra vez (catorce...catorce...catorce...catorce) y finalmente el paso fino, que resonaría como un taca taca taca taca, lo que indica más batidas del caballo en menor distancia, o en términos menos ortodoxos, más pasos por área recorrida.
En general el caballo criollo colombiano, dice el director de la exposición, se caracteriza por la suavidad de sus movimientos.