Segundos después de cruzar la meta, el cuerpo de Pedro Causil Rojas pareció paralizarse en el tiempo.
Atento esperaba el anuncio del tiempo que acababa de realizar en los 200 metros contrarreloj ruta del Mundial de patinaje en Rosario, Argentina, prueba en la que español Ioseba Fernández había marcado un tiempo de 16 segundos 668 milésimas.
Pero cuando se escuchó que el patinador del registro de Antioquia implantó 16.550 no solo este estalló en júbilo, sino también los espectadores que presenciaron la nueva gesta del deportista colombiano. El asombro fue total, porque de esta manera, Causil se convirtió en el hombre más rápido del mundo sobre patines.
La alegría fue tan grande, que de tanto gritar, al presidente de la Fedepatín, Alberto Herrera, y nuevo vicepresidente de la Confederación Suramericana de la disciplina, se le fue la voz.
Lo primero que hizo Causil, del club Paen de Envigado, fue coger la bandera de Colombia, y lleno de felicidad se fue con ella hacía un costado de la tribuna del circuito de La Zapatilla, en el Parque Alem, donde fue abrazado por sus seres más queridos, sus padres Olga Lucía y Pedro, quien expresó: “la alegría es tan inmensa que no sé qué decir. Agradezco a toda la gente que le ha brindado un apoyo incondicional a él en la buenas y en las malas”.
Mientras que el campeón, que acumula 16 oros mundiales en su historial, dijo: “Es muy especial retener el título. El viento cambió mucho durante la carrera, el español y yo tuvimos un poco de ventaja, al final ganó el que le puso más mente al asunto y gracias a Dios fui yo. Me siento orgulloso de que mi trabajo dé frutos”, anotó Causil.