Hoy arranca, tal vez, uno de los más interesantes y expectantes giros de Italia (el 101) de la historia.
El primer reto que la tradicional carrera rosa plantea es si el controvertido Chris Froome (acusado de dopaje durante la Vuelta a España de 2017 que ganó) podrá completar el trío de victorias en las tres grandes del ciclismo mundial. Solo le falta conseguir la Maglia Rosa.
El ramillete de favoritos, que incluye al actual campeón, Tom Dumoulin, a los colombianos Miguel Ángel López y Esteban Chaves, así como a Domenico Pozzovivo, Thibaut Pinot y Fabio Aru, entre otros, concita la expectativa.
La afición, en cambio, extrañará a grandes corredores como Nairo Quintana, Alejandro Valverde y Mikel Landa, del Movistar, quienes no correrán.
Un recorrido de gran dureza, con predominio montañoso, que tendrá su comienzo hoy, con una crono, en Jerusalén, para concluir con un circuito en las calles de Roma el domingo 27 de mayo.
La organización diseñó un recorrido con fracciones para todos los gustos, dos contrarrelojes, varios finales al sprint, llegadas en muros y sobre todo alta montaña a la que se enfrentarán los favoritos y en las que, seguro, serán protagonistas los colombianos.
La sombra del dopaje enmarca el arranque y la controversia. Hasta Dumoulin se atrevió a escribir en la página de su equipo: “En teoría eres inocente -refiriéndose a Froome- hasta que no se encuentre culpabilidad, pero en mi equipo, Sunweb, las cosas funcionan diferente. Sé que, si diera positivo, el equipo me suspendería inmediatamente. Aunque no pasa igual en el Sky”.