Que el técnico encargado de Atlético Nacional, Bernardo Redín, no tuviera en cuenta ayer a varios jugadores entre los dos equipos que paró en Guarne con miras a su debut en la Liga Águila-1 mañana ante Bucaramanga, tiene sus razones.
Cristian Bonilla, Gilberto Alcatraz García, Rodin Quiñones, Andrés Ibargüen, Ezequiel Rescaldani, Arley Rodríguez y Miguel Ángel Borja pasaron a una de las canchas auxiliares para hacer un trabajo diferenciado.
Redín se refirió específicamente a Alcatraz y a Borja. “Sabemos que hay una posible negociación y no podemos arriesgarlos. Entonces por eso no los vamos a meter a competir porque, Dios no lo quiera, tengan alguna molestia que los perjudique”.
El entrenador agregó que la situación de Andrés Ibargüen se presenta porque recién regresa de la lesión y tendrá otros días más de fortalecimiento antes de ponerlo en un partido oficial, y así evitar una posible recaída.
De otro lado, al argentino Ezequiel Rescaldani le siguen buscando un club para que el futbolista vaya a préstamo.
Redín volvió a hablar del tema Carlos Carbonero: “es un jugador que conozco hace muchos años porque coincidimos en Academia. Es un deportista para Nacional, lo que no sé es si ha avanzado o no la negociación”.
Otro de los nombres que surgió como posible refuerzo es Reinaldo Lenis. “También lo conozco y es de características como las de Orlando Berrío, de ida y vuelta, potente. Esperemos a ver en qué nivel está. Hay opciones, hay que ver cuál nos puede aportar más y qué negociación se puede realizar en estos días”.
Sobre Bucaramanga, el estratega dijo que le dejó una buena sensación en la primera fecha y no será fácil. “Los equipos de Hárold Rivera juegan bien, tienen buen inicio de juego, los laterales salen muy bien. Lo vi frente a Alianza y es agresivo, te presiona en tres cuartos. Confiemos en Dios que podamos vulnerar lo que han planificado”.