Su trabajo detrás de cámaras ha llevado a Simón Brand de aeropuerto en aeropuerto. Allí le han revisado su equipaje de forma más estricta y le han hecho preguntas incómodas al sacar de su bolsillo el pasaporte colombiano.
Hace dos semanas, en Alemania, alguien bromeó al recibirlo: “You want some narcos action?”. Al reconocido director de cine caleño, no le pareció gracioso. Está empeñado en cambiar esa percepción del país asociada a la droga y la prostitución. Por eso se unió a la Emboscada Colombiana.
Y no es que Simón se haya pasado al mundo de la ilegalidad, todo lo contrario. Se trata de una campaña publicitaria de la agencia Dieste, idea original del creativo Ciro Sarmiento, a la que también se sumó EL COLOMBIANO.
Acostumbrado a dirigir comerciales de grandes marcas o videoclips de artistas como Enrique Iglesias, Ricky Martin, Shakira y Thalía, esta vez se puso al frente de cuatro videos con un único objetivo: combatir ese imaginario.
¿Cómo luchar contra
los estereotipos?
“Con los mismo estereotipos. Si usted no entiende los comerciales de turismo normales, bonitos, porque los ha visto mil veces, le hablamos en otro lenguaje, el que ve todos los días en Netflix. Es una idea polémica, pero así son las campañas impactantes”.
Es una apuesta arriesgada
“Desde el comienzo sabíamos que podría ofender al ligar las cosas más valiosas de Colombia con lo más oscuro, pero esa es la idea. Lo bonito de eso es que, por ejemplo en el comercial de los pájaros, se asume que son narcotraficantes, pero en ningún momento se dice, ellos no tienen armas ni drogas. El tono y el contexto dan esa percepción y ese es el estereotipo, el cliché”.
¿Deberían dejar de hacerse estas series o contar esta problemática de otra forma?
“Este tipo de historias siempre se van a contar porque son una catarsis para el pueblo y eso vende. Yo me imagino que llegará un punto, igual que con los superhéroes, en que la gente se cansa y es un ciclo, pero este volvió a empezar. Queremos romperlo”.
¿Cuál fue el mayor reto?
“Esta era una campaña que o se hacía bien, en términos cinematográficos y con los mejores actores, o quedaba mediocre. Queríamos lograr un híbrido que combinara el cine, lo que ha pasado en películas como la de Javier Bardem sobre Escobar, y en la televisión. Al fin y al cabo, es una sátira”.
¿Qué quiere que pase con esta iniciativa?
“Los extranjeros cuando llegan al país se quedan con la boca abierta porque no es lo que pensaban, tenían la imagen que tal vez una persona puede tener sobre Beirut, un lugar sumido en la guerra. Quiero que la gente le envíe los videos a sus amigos extranjeros y que ellos los compartan”.
¿Para quién es la campaña?
“No es para los colombianos, es para la gente de afuera, para que entienda que hay otras cosas en el país que son relevantes y dignas, que nos enorgullecen y queremos que hablen de ellas”.