Como parte fundamental de la historia de la arquitectura y el diseño gráfico en Colombia, cataloga la Academia a Dicken Castro, profesional de estas ramas quien falleció este lunes, a sus 94 años, en Bogotá.
“Brillante, era una persona con una gran sensibilidad del detalle, fue un diseñador de gráficos, de logos de compañías, de insignias, fue un académico también y sin duda hace parte de la historia de la arquitectura en Colombia”, mencionó el arquitecto y urbanista antioqueño Luis Fernando Arbeláez.
Para Juan Guillermo Herrera Soto, docente de la Facultad de Diseño Gráfico de la Universidad Pontificia Bolivariana, en el campo del diseño su importancia radica en el legado que entregó a la profesión, “la conciencia del valor social del diseño gráfico. Él creía que la imagen podía transformar, comunicar, educar, divertir, esas responsabilidades del diseño gráfico que fueron su bandera”.
Castro estudió arquitectura en la Universidad Nacional en Bogotá y recibió el título Honoris Causa como Diseñador Gráfico en 2002, en la Colegiatura Colombiana en Medellín.
En sus trabajos se destacan los diseños de las monedas de 200 y 1.000 pesos que tienen ambas grabados precolombinos, “todo el estudio que hizo de la iconografía precolombina se muestra en esos trabajos que hizo para el Banco de la República”, precisó Herrera.
La moneda de 1.000 pesos presentada en 2012, por ejemplo, rindió tributo a la Cultura Sinú, “en el anverso de la moneda aparece, en la mitad inferior una pieza de orfebrería Sinú que consta de tres sectores semicirculares formados por filigrana. El primero y el último están separados por uno que consta de nueve círculos dobles. La mitad superior de la superficie de esta parte de la moneda, es completamente lisa”, contaba en su momento el gerente del Banco de la República, José Darío Uribe, al destacar el diseño de Castro.