Hay personas cuyo instinto primario es descubrir cómo era la vida antes de la suya. No solo impulsados por un deseo curioso de entender el pasado, sino por la necesidad de trazar orígenes claros y llegar al centro del curso de las civilizaciones que los precedieron.
Eduardo Matos Moctezuma, arqueólogo y escritor, es uno de ellos. Por más de 40 años ha estudiado con cuidado las evidencias del pasado cultural mexicano. Su trabajo ha sido buscar indicios que le ayuden a entender las raíces más profundas de los mexicas o aztecas.
Matos asumió la dirección de las investigaciones del Proyecto Templo Mayor en 1978, después de que un grupo de obreros se encontrara a Coyolxauhqui, la diosa de la luna, una enorme estatua en el centro de la capital mexicana.
En ese año se inició la exploración y excavación para encontrar uno de los lugares de mayor valor religioso de México, Tenochtitlan, la capital del Imperio donde se ubica hoy Ciudad de México y que hasta ese momento solo se conocía por relatos históricos.
Matos Moctezuma continúa trabajando en ese proyecto, después de cuatro décadas, pues ahora el Templo es un Museo que alberga más de 13.000 elementos que están en constante cuidado y conservación. Un intento por mantener la memoria viva.
EL COLOMBIANO habló con el arqueólogo acerca del Proyecto Templo Mayor, los desafíos al transformar sus proyectos en literatura y cómo recordar es un eje fundamental para su profesión. Esto dijo:
¿Cuáles fueron los mayores aprendizajes que tuvo al dirigir el Proyecto de Templo Mayor?
“Fue una de las grandes experiencias de mi vida. Pude aplicar mis conocimientos sobre arqueología en un proyecto integral donde intervinieron muchas personas, tanto académicos como personal manual de apoyo que ayudó de manera efectiva. También aprendí que con perseverancia se logran las cosas: hubo momentos a lo largo de los 40 años en que hubo peligro de que no se contara con fondos para su continuación o que el inmueble del museo se convirtiera en oficinas burocráticas. Se logró resolver todo eso y hoy es uno de los más visitados de la Ciudad de México”.