Septiembre es el mes del patrimonio en Colombia. Desde 1998 en el país se celebraba el segundo fin de semana del mes nueve, pero, dice Alberto Escovar, director de Patrimonio Nacional de Mincultura, se dieron cuenta de que necesitaban todo un mes, y así pasa ahora. Los municipios se suman con actividades para pensar en el patrimonio que tienen y, a partir de allí, hacer otras reflexiones, como la importancia de cuidarlo.
Pensar en el patrimonio de un país, y de una ciudad en general, pasa por muchos elementos. Uno es, precisa Alberto, que el patrimonio nos permite revisar cómo nos cuentan la historia, porque “enseña y muestra otra Colombia, que deja en evidencia buenas prácticas, lo construido desde lo cultural”. Y, sigue él, será también una manera de mirarse en el posconflicto.
Saber, por ejemplo, que en la Casa Museo de Pedro Nel Gómez se conoce a ese pintor y se abren las puertas para saber del arte del siglo pasado.
El patrimonio construye identidad, habla de quiénes somos, y de quiénes fueron esos que estuvieron antes.
Sin embargo, precisa el director de Patrimonio Nacional, aún no somos conscientes de los bienes culturales que tenemos. Por eso, el mes del patrimonio es también para caminar despacio la ciudad y encontrarse que entre los edificios Vásquez y Carré, en el Parque de las Luces, hay magia, y consciencia del paso del tiempo.