La investigación de la Fiscalía por el presunto pago de millonarias sumas al Eln y las Farc por parte de la empresa italo-argentina Sicim podría conducir a capturas de directivos, al tiempo que revive los señalamientos de financiación de compañías extranjeras a grupos armados ilegales, entre ellas la corporación hoy cuestionada.
Bajo sospecha vuelve a estar esta empresa de ingeniería que en los años ochenta contribuyó “junto a la multinacional alemana Manessmann a revivir al Eln cuando estaba moribundo pagando por extorsiones y secuestros”, afirmó Orlando Hernández, analista del sector petrolero.
Según la investigación en curso revelada por Noticias RCN, la Fiscalía tiene pruebas de que directivos de la empresa de ingeniería (contratista de Ecopetrol) que en la actualidad construye el primer tramo del Oleoducto Bicentenario, mantenían comunicación con guerrilleros para pagar por “seguridad” y movilidad de sus vehículos en vías de Arauca y Casanare, y así evitar ser blanco de atentados.
En las llamadas interceptadas por la Fiscalía entre 2011 y 2013, un directivo argentino habla con una mujer apodada “la Gorda”, quien para la Fiscalía es una guerrillera del Eln en Arauca. El hombre le dice que “hay buen billete gordo” para que “les dejen pasar 17 mulas” por vías de Arauca. La misma mujer responde que ya “habló con el patrón (un jefe guerrillero en prisión, alias “Gaitán”) y que la seguridad está garantizada”.
El ministro de Minas, Tomás González, aseguró que “el Gobierno tiene política de cero tolerancia y en este caso vamos a revisar para tomar las medidas de ley”.
Financiación de vieja data
Para John Marulanda, coronel retirado y consultor de seguridad, el pago a las guerrillas es un “secreto a voces” en la zona petrolera del Oriente del país, en especial al Eln.
“El Eln estaba casi extinto en los años 80 y la llegada de compañías petroleras para la construcción y explotación del oleoducto Caño Limón-Coveñas fue su salvación. Mediante los atentados dinamiteros y secuestros a empleados e ingenieros, muchos de ellos extranjeros, logró financiarse”.
Hay que recordar que la compañía alemana Mannesmann resultó implicada al comprobarse el pago de dos millones de dólares por la liberación del ingeniero Guter Rat y para evitar atentados al oleoducto en construcción. “Una de sus contratistas era la empresa Sicim (la investigada hoy por la Fiscalía), que desde entonces ha pasado de agache por el pago a las guerrillas como tantas otras compañías petroleras o contratistas”, recordó Hernández.
Quien fuera el jefe del Eln, Manuel “el Cura” Pérez, confesó en entrevista al periódico alemán Die Zeit que Mannesmann pagó esa suma millonaria que fue invertida en “trabajo social y la compra de armas”. La empresa Sicim no se pronunció en Colombia ni en Italia sobre esta investigación.
Actualización de la información: 23 de abril 2018
Sicim se desliga de investigación
Luego de 30 meses de que se anunciara la apertura de investigación penal por parte de la Fiscalía a Sicim, todavía no se ha producido imputación alguna contra los exfuncionarios señalados de presuntamente financiar a grupos armados.
Además, la empresa se desliga de la investigación en curso al referenciar que uno de los dos exfuncionarios no pertenecía a la empresa, que provee infraestructura petrolera, al momento de los hechos señalados y que el restante fue desvinculado una vez se conoció la pesquisa del ente investigador:
“Se tiene conocimiento que los dos exempleados se encuentran atendiendo la investigación penal a través de sus abogados de confianza y que en la misma no se les ha imputado ningún cargo a la fecha”.