La explotación de ferroníquel en Cerro Matoso está enfermando a la comunidad vecina de Montelíbano, Córdoba. Así lo explica una sentencia de la Corte Constitucional contra esta multinacional propiedad de la minera australiana BHP Billiton.
En las consideraciones del alto tribunal resalta una “grave vulneración de derechos fundamentales” de la comunidad y por ello, le ordena volver a solicitar una nueva licencia ambiental y realizar una consulta previa con todas las comunidades para “fijar medidas de prevención, mitigación y compensación ambiental respecto a los ulteriores perjuicios que podrían generar las labores extractivas de la compañía minera”.
Los principales afectados por la explotación que tiene permiso para operar hasta 2029 son las comunidades étnicas cercanas al complejo minero, que demandaron la acción del Estado ante los “múltiples daños a su ambiente” causados por Cerro Matoso, así como por la aparición de enfermedades de tipo respiratorio, cardiovascular y dermatológico.
La sentencia cuenta que al hacer un chequeo a la comunidad, se hallaron personas con lesiones cutáneas de gravedad, enfermedades irritativas de las vías respiratorias, cáncer de pulmón, afectaciones cardiacas y niveles altos de níquel en la sangre y orina.
Por esta razón, la Corte conminó al Ministerio de Salud a que realice brigadas de salud para atender a quienes han resultado afectados por la explotación de la empresa.
A pesar de la victoria que podría significar para los demandantes del Resguardo Indígena Zenú y del Consejo Comunitario de Comunidades Negras de San José de Uré, lo agridulce de la sentencia es que la Corte no le ordena a Cerro Matoso detener sus funciones, aunque está aceptando que afecta la salud.