El presidente de Cuba, Raúl Castro, fue el primero en tomar la palabra después de que Juan Manuel Santos, presidente de Colombia, y ‘Timochenko’, jefe de las Farc, se estrecharan la mano para sellar el histórico acuerdo del fin del conflicto armado colombiano.
En el “último día de la guerra”, como lo denominaron los medios de comunicación, Castro recordó el inicio del proceso de paz en La Habana, el 19 de noviembre de 2012. “No fueron pocos los que en aquellos días vaticinaron el fracaso, como ya había ocurrido en Colombia en anteriores procesos de paz”, dijo el mandatario cubano.
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Para Castro, los acuerdos que se firmaron este jueves demuestran a todos los escépticos que sí es posible tener un continente sin guerra.
“La paz será la victoria de toda Colombia, pero también de toda nuestra América -dijo el presidente de la isla del Caribe-. Será también la esperanza para millones de personas del planeta para las que la mayor preocupación sigue siendo la supervivencia”.
Cuba no solo ha sido la sede de los diálogos entre el Gobierno y las Farc por casi cuatro años, sino que también hace las veces de país garante del proceso. Y según Castro, lo seguirá siendo después de la firma del acuerdo final.
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“El compromiso del pueblo y gobierno cubano con la paz de Colombia ha sido y será permanente, fieles al legado martiano de que patria es humanidad. Cuba seguirá contribuyendo al fin del conflicto, con modestia, discreción y profundo respeto de las posiciones de ambas partes”, recalcó el mandatario.
Castro también reconoció la tenacidad de las partes negociadoras, “que han trabajado sin descanso, con seriedad y compromiso para anunciar los avances de hoy”.
El presidente cubano se mostró optimista y dijo estar convencido de que pronto vendrá la paz para Colombia, porque “la paz no es una utopía. Es un derecho fundamental”.