Mientras los organismos humanitarios se enfocaban en las ayudas a las 19 familias que salieron desplazadas por los enfrentamientos armados que se dan desde el sábado pasado entre el Eln y Epl en zona rural del municipio de Hacarí; en El Tarra, otra localidad de la región de Catatumbo, Norte de Santander, llegaba el reporte de la muerte de ocho personas que se encontraban en un establecimiento público luego de, al parecer, un nuevo episodio de los choques que han tenido esas organizaciones ilegales.
Ese es el ritmo que la guerra impuso en esa zona del país hace cinco meses cuando empezaron los combates a muerte que protagonizan los dos grupos armados ilegales mencionados, que dicho sea de paso, tienen una fuerte presencia en esa región de Norte de Santander pero que principalmente afectan a las comunidades de Convención, San Calixto, Teorama, El Tarra y Hacarí.
Sobre el múltiple homicidio, el Ejército afirmó que aún se investiga qué grupo armado fue el responsable de disparar de manera indiscriminada contra las personas que se encontraban en el local comercial. Lo que sí se conoció, por parte de la Policía de Norte de Santander, es que entre las víctimas fatales estarían dos excombatientes de las Farc y el presidente de la Junta de Acción Comunal de la vereda La 84 de El Tarra.
Nuevos desplazamientos
Cerca de 180 niños sin clases, unas 19 familias desplazadas que han llegado a los cascos urbanos de Hacarí y Ocaña, además la denuncia de la supuesta muerte de tres personas (autoridades no confirman sin son combatientes o civiles), es el panorama que dejan los enfrentamientos, de los mismos grupos, pero en el corregimiento de Las Juntas del municipio de Hacarí, también en el Catatumbo.
Allí, según las denuncias de habitantes de la zona y de representantes de derechos humanos, “unos 40 hombres del Eln llegaron al corregimiento y desde el sábado están ahí y se han enfrentado con los del Epl en repetidas ocasiones. Esto generó el desplazamiento de 19 familias y aún hay unas 40 familias en riesgo”, aseguró un líder de la zona que prefirió omitir su identidad por razones de seguridad.
¿Por qué la guerra?
Desde marzo, Naciones Unidas cree que la disputa entre el Eln y Epl, más la intención de la Fuerza Pública de atacar a esos dos grupos, ha generado desplazamientos, confinamientos entre otras crisis humanitarias que han afectado a por lo menos 18 mil personas.
Para las autoridades, esos dos grupos, que antes gozaban de alianzas criminales, ahora pelean por el control de los cultivos de uso ilícito (Catatumbo es la segunda región del país con más coca, según la ONU) y las rutas de narcotráfico ha sido la gasolina de la actual guerra.
“Desde el primer momento en que se empiezan a dar esos enfrentamientos, el Ejército viene desplegando tropas y haciendo operaciones militares con el fin de inocular esta situación. Eln y Epl están buscando el control de rutas y fortalecimiento de cultivos ilícitos, pero nosotros estamos en la zona con el fin de evitar eso. Tenemos identificados los puntos más sensibles y ahí estamos sosteniendo las operaciones”, dice el general Mauricio Moreno, comandante de la Segunda División del Ejército
El presidente Juan Manuel Santos rechazó el atentado y anunció que van “tras los responsables de este acto vil”.