En unos cuatro o cinco meses se venderá Cafesalud. Así lo revela el Ministro de Salud, Alejandro Gaviria, y anticipa que ya tienen un cronograma para que cambie de dueño la entidad promotora de salud (EPS), que hoy tiene 7,3 millones de afiliados, la mayoría procedente de la gigante Saludcoop, en liquidación desde noviembre del año pasado.
El funcionario reconoció que la experiencia del sector público en la administración de las EPS ha sido “terrible” y no se quiere repetir: “no queremos que Cafesalud se capreconice”, asevera. Por eso es de la idea de buscar modelos diferentes que hagan énfasis en la atención primaria y en la prevención.
Gaviria habló con Colprensa sobre cómo va el traslado de usuarios de Saludcoop, hace diagnóstico sobre el modelo de atención en Colombia y confiesa que está cansado y es muy “verraco” lidiar con problemas financieros del Sistema de Salud.
Luego de tres meses, ¿cómo va el traslado de los usuarios de Saludcoop a Cafesalud?, ¿cómo los está asumiendo la nueva entidad?
“El primer tránsito que se hizo de los afiliados en noviembre fue sin contratiempos. Hoy tenemos una preocupación preponderante por lo que está ocurriendo con la antigua red propia de Saludcoop, hoy Cafesalud”.
¿A qué se refiere?
“Hay problemas que se han acumulado por mucho tiempo y tenemos pocos mecanismos de gestión. Los afiliados llegaron sin contratiempos, pero luego sí hemos tenido problemas de atención. Tenemos un cronograma para los próximos cuatro o cinco meses que tienen que concluir, indefectiblemente, en la venta de la EPS Cafesalud. Un proceso que va a ser transparente y que se tiene que hacer rápido. La experiencia del sector público administrando EPS ha sido terrible, no la queremos repetir”.
¿Por qué “terrible”?
“Primero, por la historia: el Seguro Social, Caprecom, Selvasalud, Salud Cóndor, las EPS transitorias que se dieron al comienzo de la Ley 100, Calisalud... Hay una historia terrible que muestra que existe una economía política que conspira contra la administración de aseguradoras por parte del Estado. Eso hace parte de nuestra realidad. No es una buena idea que el Estado administre eso”.
¿Y los modelos mixtos?
“Aparentemente funcionan, la Nueva EPS es un modelo mixto, Savia Salud tiene problemas financieros por otra naturaleza, pero es un buen modelo mixto. Para la venta de Cafesalud se podría intentar un modelo mixto, pero es claro que tener una EPS del tamaño de Cafesalud administrada por el Estado sería repetir la historia de Caprecom y del Seguro Social. No queremos que Cafesalud se ‘capreconice’”.
¿De qué manera será la venta de Cafesalud?
“Todavía no hemos definido los detalles. La opción más probable es que la venta de Cafesalud se haga como una sola EPS, por bloque. Se hará en un proceso transparente en el ámbito de la Bolsa de Valores de Colombia, como tiene que ser”.
¿Habrá participación de operadores que ya están en el sistema, de fuera del país, solo con nacionales?
“Con operadores idóneos, de afuera o de adentro. Queremos operadores que tengan un modelo de atención consolidado. Una EPS no es simplemente una bolsa de dinero para pagar siniestros; tiene que tener un buen modelo de atención. Más que el producto de la venta, nos interesa que el comprador sea buen operador, con experiencia probada. El objetivo tiene que ser la atención a más de seis millones de afiliados”.
¿Es buena idea renunciar de plano al modelo público y dar el mensaje que el Estado no es capaz de administrar? ¿No sería mejor buscar una manera de que el Estado sea capaz?
“La verdad no me interesa quién lo administre, sino que el proceso se haga de manera idónea. Y no creo que se pueda hacer con un modelo solo público, sabiendo la historia problemática del Estado y por muchas razones que no podemos cambiar desde el Ministerio de Salud y que obedece, incluso, a la forma cómo opera nuestro país. Creo que esa no es una buena idea, lo mejor es apelar a la experiencia”.
¿Cómo va el otro proceso de traslado de los afiliados de Caprecom?
“Ha sido un proceso más fácil, dado que no se dio a una sola EPS y que no teníamos que lidiar con el problema de desintegración vertical. Creo que ha funcionado bien y las quejas que tenemos son muy puntuales”.
¿Por ejemplo?
“Que la Nueva EPS no ha abierto oficinas en todos los municipios donde debería existir y hay algunos contratos que todavía no se han hecho con la red pública de hospitales. Pero puedo decirles que el proceso del final de Caprecom ha sido un éxito, en que faltan cosas para completarlo y cantar victoria”.
Según la experiencia acumulada, ¿qué modelo de atención tiene que ser el apropiado en Colombia?
“Creo que debe ser un modelo que corrija los desequilibrios históricos en la atención especializada y que haga énfasis en la atención primaria y en la puerta de entrada (la prevención). Los modelos exitosos tienen que ser valorados, no sólo en Colombia sino en el mundo”.
En el tiempo que lleva ministro, ¿ ha mejorado la atención en salud?
“El diagnóstico tiene que ser matizado. Hay una perspectiva de mediano plazo en la que puedo mostrar la cobertura universal, la igualación de los planes de beneficio, el aumento de la protección financiera y el acceso para la mayoría de los ciudadanos. Puedo decir que Colombia tiene un sistema de salud bien diseñado, pero con problemas”.
La crisis financiera...
“Que tiene muchas causas, pero una mayor que todas: el sistema está gastando más de lo que tiene. Colombia no ha podido tener sensatez a la hora de administrar su sistema de salud. Tenemos un cúmulo de demandas que nos está llevando a gastar más de lo que tenemos”.
Siendo ese el problema estructural, ¿cuál es la solución para bajar el gasto?
“Necesitamos lidiar con la crisis del pasado y planear un futuro en que no se vuelva a repetir. Esta es una estrategia financiera que debe pasar por conseguir más ingresos y por tener racionalidad con un contrato social coherente, una buena política farmacéutica y unos buenos incentivos (...) que parte del riesgo se transfiera también a quien toma decisiones de gasto, es decir, que quien gaste sea consciente de su doble responsabilidad, con el sistema y con los pacientes”.
¿Más ingresos de dónde?
“Le propusimos a la misión de expertos tributarios dos impuestos que pueden alimentar los recursos del sector: uno al tabaco y otro a bebidas azucaradas, El primero fue acogido con entusiasmo y en el segundo se ha pedido mayor evidencia científica”.
¿Qué más se ha hecho?
“También hemos hecho énfasis en la política farmacéutica, la regulación de los precios y la creación de competencia en medicamentos; así como el modelo integral de atención en salud, buscando un equilibrio, no tanto hacia la hiperespecialización, no pagar por la enfermedad, sino hacer más énfasis preventivo y en atención primaria”.
Por algunas respuestas se siente que usted ya está agotado, incluso molesto, con temas como estos generados por el paso de Saludcoop a Cafesalud...
“Sí, estoy cansado, esto no es fácil (...) Cuando tomé la decisión de liquidar a Saludcoop y a Caprecom, que nadie había querido tomar, acababa de leer un libro de Ben Bernanke, economista que tuvo que lidiar con la crisis financiera de Estados Unidos, y tenía una frase que me inspiró: ‘Se necesita el coraje para actuar’. Les dije aquí a los funcionarios: “Eso es lo que necesitamos, tomar estas decisiones”. Sabíamos que iban a ser difíciles, que iban a tener consecuencias, y esos efectos son, a veces, muy difíciles de soportar. Esto es muy verraco”