La Fiscalía General declaró como delito de lesa humanidad el asesinato de la Fiscal, Yolanda Paternina, quien había denunciado amenazas en su contra relacionadas con sus investigaciones a políticos del departamento de Sucre. El crimen ocurrió el 29 de agosto de 2001 en la ciudad de Sincelejo.
La categoría que acaba de dar la Fiscalía, significa que este caso ya no podrá prescribir, ni dejarse de investigar, aunque corran los años. Con esto se busca brindar garantías en uno de los primeros hechos violentos cometidos contra investigadores de la parapolítica, aunque para esa fecha no se conociera como tal.
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“Implica que la Fiscalía tiene que seguir investigando el caso y no podrá ampararse en el paso del tiempo para detener las labores dirigidas a esclarecer los hechos”, aclaró la Comisión Colombiana de Juristas.
El caso lleva más de dos décadas en investigaciones. La familia de la víctima afirma que aún falta que se impongan responsabilidad a los autores intelectuales del asesinato, que según dicen, fueron políticos y dirigentes del departamento de Sucre.
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“Hoy estamos un paso más cerca de alcanzar justicia en el caso de Yolanda. Seguiremos insistiendo para que este crimen no quede en la impunidad”, añadió la Comisión.
El crimen
El 17 de enero de 2001, un grupo de paramilitares ingresó a al Corregimiento Chengue, municipio Ovejas, Sucre y asesinó a 27 campesinos. El caso cayó al despacho de la entonces fiscal especializada de Sincelejo, Yolanda Paternina, que de inmediato inició el proceso de investigación.
Sus exhaustivas y juiciosas investigaciones la llevaron a encontrarse con que detrás de la masacre estaban políticos y dirigentes de la época. Esto fue informado a su jefe en Bogotá, la fiscal, Mónica Gaitán, quien a su vez le expresó su respaldo y dio el visto bueno para avanzar con las pesquisas.
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Una vez entrada en mayores detalles, a la fiscal Paternina le empezaron a llegar amenazas contra su vida, al igual que a otros dos investigadores de la masacre en Chengue.
El 29 de agosto de 2001, cuando aún estaba muy de mañana, el escolta a cargo de la seguridad de la fiscal Yolanda, le notificó que por cuestiones de salud ese día no podía acompañarla. Ese día, fue asesinada.
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También fueron asesinados los otros dos investigadores. Mientras que la fiscal Gaitán resultó exiliada por 12 años.
La investigadora Paternina, no solo tenía en su escritorio el caso de la masacre, llevaba adelantadas otras investigaciones que advertían la complicidad entre el Estado y los grupos paramilitares, acciones que más adelante se conocieron como parapolítica.
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“Cuando Yolanda Paternina fue asesinada estaba investigando los vínculos entre integrantes de las AUC y políticos y militares de Bolívar y Sucre que participaron en masacres y asesinatos selectivos cometidos en la región”, agregó la Comisión Colombiana de Juristas. .
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Su familia, mientras tanto, sigue luchando para que se conozca toda la verdad sobre las personas que dieron la orden de cometer el crimen. Durante años han denunciado amenazas contra sus vidas por no guardar silencio. También se exiliaron y desde sus lugares de residencias, reclaman el esclarecimiento de la verdad, pero sobre todo reclaman justicia.