Licor, cigarrillos y alucinógenos están en el mapa de riesgos de los padres de familia y los profesores. Pero, desde hace unos años, el uso excesivo de los dispositivos tecnológicos (computadores, celulares, tabletas), aparece en los radares que advierten el peligro.
Los especialistas indican que en la prevención de adicciones de niños o adolescentes es fundamental la sinergia entre el colegio y la familia, quienes deben trabajar en llave, haciéndoles acompañamiento. También establecen que, para evitar la adicción a la tecnología, la deben usar, como máximo, dos horas cada día.
En términos generales, estas adicciones se pueden presentar en los estudiantes de colegio por problemas familiares, surgiendo como una evasión o vía de escape, y las adicciones al licor, al cigarrillo o a las sustancias psicoactivas se dan, la mayoría de las veces, por presión social o de grupo.
Prevención
“La mejor manera de prevenir estas adicciones es con el desarrollo de una estrategia comunicativa por parte de los adultos guías, que permita la construcción del lazo social y el acompañamiento asertivo a los niños y jóvenes”, dice Cecilia Cardona, psicóloga y coordinadora del departamento de Desarrollo Humano del colegio Calasanz. Y agrega que es fundamental promover el desarrollo de habilidades sociales que les permitan a los estudiantes la expresión adecuada de emociones, de sus opiniones. Pero también es importante el establecimiento de límites en las relaciones interpersonales.
Farid Numa, psiquiatra y experto en inteligencia emocional, indica que a los niños y adolescentes hay que escucharlos, comunicarse con ellos sin juzgar, comparar o recriminar, si tuvieron una aproximación con alguna sustancia.
“En un ambiente de tranquilidad, hay que apoyarlos, entenderlos, indagándoles sobre el por qué o el para qué de esa conducta inadecuada con una sustancia o una herramienta tecnológica, para generar un comportamiento responsable ante ellas”.
El verdadero reto con la tecnología, señala Alexandra Agudelo, coordinadora de Educación Técnica y Tecnológica de la Secretaría de Educación de Medellín, es lograr que los niños la vuelvan su aliada.
“Hay que concientizar a los adultos para que asuman la responsabilidad, el control, en el manejo de la tecnología por parte de los niños y jóvenes, de tal manera, que no se trate de negar la herramienta, pero sí de usarla adecuadamente”, opina la funcionaria.