Los residentes del corregimiento Altavista y algunos barrios de la comuna 16 de Medellín, tienen hoy la desdicha de habitar una zona que las bandas consideran estratégica para sus actividades.
El corredor suroccidental de la ciudad hace parte, según investigaciones de la Fiscalía, de una extensa ruta que conecta a la capital de Antioquia con la costa Pacífica, pasando por las subregiones de Occidente y Urabá. "Históricamente ha sido utilizado para el tráfico de armas y narcóticos", explica un investigador judicial, quien solicita la reserva de su nombre.
Fue justamente por dicha conexión que se movieron los criminales que perpetraron la primera masacre atribuida a los paramilitares en nuestra metrópoli. Sucedió el 29 de junio de 1996, cuando un comando de las autodefensas ingresó al corregimiento y llegó a la terminal de buses, preguntando con lista en mano por el jefe de las milicias. Esa tarde mataron a 16 hombres.
Aquellos "paras", de acuerdo con la hipótesis de la Unidad de Justicia y Paz, provenían de Urabá. Dieciséis años después, la dinámica parece repetirse con la incursión de la banda "los Urabeños" por Altavista, a través de las alianzas con combos locales.
"Ese grupo permanecía en la parte rural de Medellín, pero desde 2011 comenzó a irrigarse en la parte urbana", recuerda el expersonero municipal Jairo Herrán Vargas.
El botín que persiguen "los Urabeños" o "Gaitanistas" no solo está representado en el corredor estratégico con el Pacífico, también en las jugosas rentas ilegales que se obtienen en las calles de la comuna 16 (Belén), en la cual coexisten vecindarios de estratos 2 hasta el 5: microtráfico de drogas, cobro de extorsiones, vigilancia clandestina y demás.
A esto se agrega el lucrativo hurto de hidrocarburos del oleoducto de Ecopetrol.
Sumando los combos que operan en Altavista y Belén (incluyendo reductos y pequeños "parches"), hay 22 agrupaciones pescando en río revuelto.
Los bandos
Los tiroteos de las últimas semanas son consecuencia de esa dinámica de penetración iniciada en 2011, pues varios grupos locales se oponen a "los Gaitanistas" y defienden el territorio a sangre y fuego.
De acuerdo con fuentes policiales, alias "Daniel" y "el Mayo" son los delegados de "los Urabeños" en la zona, y tendrían influencia en Manzanillo, La Lágrima, La Mano de Dios, Los Cerezos y El Rincón. En este último sitio patrocinan al combo de "Barrio Bolsa", uno de los directos responsables de las balaceras que aterran no solo a la gente de El Rincón, sino a sus vecinos de la Loma de los Bernal, La Mota y El Rodeo.
En bandos opuestos están "los Chivos", con poderío en el sector del mismo nombre, en La Mano de Dios y La Esperanza; "los Chemines", de La Perla; "los Pájaros", de Zafra, Sucre y Buenavista; y "las Mulas" y "los Juaquinillos", de El Rincón.
Los combos asociados con la mafia de "la Oficina" son los que hacen la guerra a "los Urabeños" en Belén, en cabeza de líderes como "Tuto", "Yayo", "el Mico" y "Durán", indican las fuentes policiales.
"Hay que tener en cuenta que en los últimos dos años hemos capturado a varios cabecillas importantes, eso contribuyó a una inestabilidad en las bandas, que se refleja en nuevas peleas, reacomodos territoriales y esas balaceras", narra un investigador.
Entre esos presuntos jefes encarcelados están "Carlos Pesebre", "Chemín", "la Nea", "Cucho", "Galván", "Brocha" y "Calocho".
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